Hay un liderazgo social que está conectado la vida de los barrios y veredas del país, como es el quienes hacen parte de las juntas de acción comunal.
Precisamente se cumple la elección de quienes procederán a llegar a las dignidades dentro de las JAC, con el fin de adelantar las respectiivas labores en pos del bienestar de las comunidades.
Ellos son, precisamente, el primer escalón de contacto entre los habitantes y las entidades gubernamentales para que se proceda a atender necesidades, desarrollar obras y enfrentar problemas de diversa índole.
En Norte de Santander en estas elecciones tiene cubrimiento en 2.600 juntas comunales en 39 municipios, mientras qu en Cúcuta la renovación, reelección o recomposición corresponde a 309 organizaciones de esta naturaleza que cumplen tan importante papel.
La Acción Comunal en Colombia tiene una historia que se remonta a la Ley 19 de 1958.
Esta organización social de base juega papel esencial precisamente para mantener cohesionadas a las comunidades con el fin para que mediante la unión y la labor coordinada se alcancen metas, esfuerzos y beneficios comunes para los territorios urbanos y rurales.
Esa representación y vocería social de la ciudadanía que desde las JAC buscan alcanzar que sus sectores sean territorios de paz y alejados de situaciones de riesgo para los niños y la juventud, hecho por el cual se convierten en una molestia para quienes pretenden desde la delincuencia hacer todo lo contrario.
Precisamente, la FIP planteó que el ejercicio del liderazgo está profundamente afectado por vulneraciones a los derechos humanos, impactando especialmente a líderes sociales y comunitarios. Entre 2020 y julio de 2024, los asesinatos de líderes sociales han sido alarmantemente altos (más de 160).
Esta vulnerabilidad, añade la organización, dificulta la participación en la construcción de paz, la resolución de conflictos y la gobernanza territorial colaborativa. El 7% de los líderes sociales ha sido víctima de algún delito en el último año, más del doble que la población general (3%).
Walter Cardona, quien hace parte de la Confederación Nacional de Acción Comunal, recuerda que las JAC son el primer eslabón de la democracia participativa y de la gestión del desarrollo de los territorios.
Es importante señalar que en este campo los relevos generacionales hay que empezar a impulsarlos con el propósito que la juventud se apropie de este liderazgo desde el cual empiecen a trabajar con un sentido comunitario para ir consolidándose como nuevos representantes ciudadanos.
Pero también la unidad de los sectores que representan para el ejercicio de sus funciones esenciales como son:
-Promover la organización y participación de los habitantes de la comunidad.
-Presentar iniciativas ante autoridades locales y nacionales.
-Ejercer veeduría ciudadana a través de mecanismos legales, como la inscripción de veedurías conforme a la Ley 850 de 2003.
-Participar en los Consejos de Planeación Local, Consejos Territoriales de Planeación y otros espacios de concertación ciudadana.
El ejercicio comunal hay que protegerlo, motivarlo y apoyarlo en la formación y capacitación para que siga en esa lucha solidaria y mantenga su esencia de la gestión comunitaria persistiendo y no desistiendo ante las autoridades e instituciones respectivas, teniendo siempre en cuenta su trascendencia para el tejido social.
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