Con el tiempo, las empresas se van convirtiendo el activo más importante de las regiones y de sus gentes. Esto justamente puede decirse de Centrales Eléctricas del Norte de Santander, la empresa más grande del departamento, la cual acaba de celebrar sus 63 años de vida, una vida exitosa por lo que muestran sus resultados.
El manejo que ha tenido desde sus inicios y a lo largo de su existencia ha sido su principal fortaleza, logrando mantenerse satisfactoriamente apartada de manejos polítiqueros y enfocada en su crecimiento y en prestar el mejor de los servicios a sus usuarios.
Este manejo acertado ha sido una constante desde su creación en 1952, año en que fue propiedad en su mayoría del Instituto Colombiano de Energía Eléctrica (Icel) y posteriormente en un 80% de la nación a través del Ministerio de Hacienda, hasta el 2009, cuando ese porcentaje mayoritario pasó a manos de EPM.
Desde ese año, cuando entró a formar parte de este prestigioso grupo empresarial antioqueño, no solo continuó con sus buenos resultados financieros –desde ese momento se han entregado más de 350 mil millones de pesos en utilidades– sino que además logró potenciar la modernización de la empresa en su gestión operativa y en la ampliación de la red de atención a través de oficinas en casi todos los municipios de departamento, el sur del Cesar y sur de Bolívar. Otro avance importante de esta última etapa es la capacidad de invertir en programas sociales en el departamento.
Valiosas iniciativas como la de electrificación rural, con la cual se ha llevado energía a más de 4.700 familias campesinas de lugares apartados del departamento que hasta hace un año, en pleno siglo XXI, vivían sin luz, han hecho de Cens una empresa querida por todos. En este programa se han invertido 62 mil millones de pesos y la meta a finales de este año es alcanzar los 6.172 usuarios, logrando una cobertura de electrificación rural del 92% en Norte de Santander.
Otra iniciativa para destacar es la de Agua para La Educación, en la que Cens, de la mano de EPM ha encontrado la manera de llevar soluciones de potabilización de agua a las escuelas rurales del departamento. Actualmente cuentan con el moderno y económico sistema unas 20 instituciones educativas de las que se benefician unas 7 mil personas, entre estudiantes, profesores y padres de familia.
Durante los últimos 56 años, la empresa solo ha tenido tres gerentes, todos ellos hombres de la región, con una formación académica y una experiencia profesional que les permitió llevar a la empresa por caminos de éxito, innovación y desarrollo. Fueron ellos, Hernando Ruan Guerrero durante 5 años; Alberto Estrada Vega por 24 años y Alberto Rangel Becerra en los últimos 27.
Este, sin duda, ha sido uno de los factores que más han influenciado el crecimiento y los logros alcanzados en el desarrollo de la electrificadora y a su vez del departamento Norte de Santander y en algunas zonas de otros departamentos vecinos.
Gracias a la visión de esos tres hombres, en especial de Alberto Rangel, quien hoy se retira para dar paso a una nueva gerencia, la empresa se ha consolidado no solo como la más grande e importante del departamento, sino como una de las más importantes del país, prestando servicio de energía a 450 mil usuarios en 46 municipios, 40 de ellos en Norte de Santander, 5 de Cesar y 1 de Bolívar y con una planta de 497 empleados.
Por todas estas razones, contar con una empresa como Centrales Eléctricas es motivo de orgullo. Sus logros son de todos los nortesantanderanos y por ello la consideran como uno de sus más preciados activos.
