Debido a que la planta de tratamiento de agua potable la Gran Colombia de Villa del Rosario presenta bajo caudal y alto grado de turbiedad, el servicio de agua potable en Villa del Rosario fue suspendido, de acuerdo con la empresa de acueducto.
El anterior anuncio, que es muy común en el municipio histórico, podría precisamente pasar a ser parte de la historia de los constantes problemas para el suministro del vital servicio a los 101.952 habitantes de esa localidad fronteriza.
La solución parece ahora sí estar a la vista de todos, al conocerse que la construcción del Acueducto Metropolitano Francisco de Paula Santander estará terminada en junio del presente año, al registrar la obra un avance del 85%.
La misión fundamental de este proyecto es surtir de agua las 24 horas a los 902.758 habitantes de Cúcuta, Los Patios y Villa del Rosario, por lo menos durante los próximos 50 años.
El significado de lo anterior equivale a señalar que una necesidad básica insatisfecha será borrada, puesto que al garantizar la prestación de un servicio de acueducto continuo, de calidad y con cobertura total conducirá al mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes.
También significará un mejoramiento de la competitividad de las tres municipalidades para potenciales inversiones del sector privado en el campo de la productividad, al poder ofrecer que el agua siempre llegará.
Además, se podrá poner fin de manera definitiva a los inconvenientes que hoy se registran en diversos sectores donde todavía la gente toma el preciado líquido por mangueras o tienen que soportar los famosos turnos de racionamiento para el suministro, lo cual termina siendo siempre problemático.
Debe destacarse la inversión que asciende a los 385.000 millones de pesos, de los cuales $100.000 millones fueron aportados por el Ministerio de Vivienda; 33.000 millones de pesos por la Gobernación de Norte de Santander y el restante, aproximadamente $250.000 millones corresponden a los dineros asignados por Ecopetrol.
Esta megaobra que surgió luego del gran derrame de petróleo que afectó el río Pamplonita y dejó sin agua durante varias semanas a Cúcuta, conectó a las dos estructuras existentes en la capital de Norte de Santander y que se alimentan de los ríos Zulia y Pamplonita.
Una de las potencialidades de la obra es que contará con una flexibilidad para la captación, garantizando que siempre habrá líquido que enviar, porque se podrá despachar agua desde el Zulia hasta el Pórtico o del río Pamplonita a la planta nueva, en casos por ejemplo en que el caudal baje por efectos de intensas temporadas de calor.
En el acueducto metropolitano, la producción de agua potable será de un metro cúbico por segundo, y el bombeo hacia Villa del Rosario y Los Patios será de 850 litros por segundo.
Los ciudadanos esperan entonces que el proyecto esté concluido para la fecha determinada, con el fin de que entre en operación lo más pronto posible, para que se ponga fin a tanto lío con los racionamientos o suspensiones por diversos inconvenientes.
Además, el acueducto metropolitano trae consigo un buen efecto para impulsar el empleo y motivar el montaje de proyectos industriales, incluidas áreas y parques empresariales, lo mismo que nuevos planes para seguir disminuyendo el déficit habitacional en la región e igualmente favorecer renglones como el turismo y la hotelería, entre otros.
Aunque los derrames de crudo sucedidos en 2007 y 2011 dejaron un sinsabor, pudiéramos decir que no hay mal que por bien no venga y por eso hay que sacarle el mayor provecho social y económico al acueducto Francisco de Paula Santander.
