La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, lanzó un llamado urgente a las autoridades nacionales y departamentales para garantizar la continuidad del servicio de energía eléctrica, luego del anuncio de huelga del Sindicato de Trabajadores de la Energía de Colombia, Sintraelecol, en la Electrificadora de Santander, Essa, filial del Grupo EPM.
“La prestación del servicio de energía eléctrica es esencial y su interrupción pondría en riesgo la vida, la salud y la seguridad de la población”, advirtió la Andi. La organización destacó que el paro afectaría a más de 958.000 usuarios en 102 municipios, distribuidos en seis departamentos, y podría impactar críticamente 4.921 cuentas de manejo especial, que incluyen hospitales, hogares geriátricos, usuarios electrodependientes, instituciones educativas, centros de seguridad ciudadana y aeropuertos, entre otros.
En su pronunciamiento, la Andi insistió en la importancia de priorizar el diálogo institucional. “Es imperativo priorizar el diálogo sobre medidas que generarían afectaciones a derechos fundamentales de la ciudadanía, así como daños irreversibles a la productividad y la seguridad social de la región”.
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Huelga de Sintraelecol en Essa
La huelga fue anunciada formalmente por Sintraelecol el pasado 17 de febrero, tras la aprobación de su asamblea general el 7 de febrero, y se inició el viernes 20 de febrero a las 7:00 a.m. Essa informó que ha activado y fortalecido sus planes de contingencia y continuidad del negocio para garantizar la operación del sistema eléctrico y la atención a los usuarios, priorizando actividades críticas y esenciales.
“Estamos preparados para garantizar la continuidad, confiabilidad y seguridad del suministro a todos nuestros usuarios, incluso durante el desarrollo de la huelga, respetando el derecho de asociación sindical y negociación colectiva”, afirmó Essa. La empresa también indicó que el paro no compromete la continuidad del servicio ni genera impactos materiales adversos en su situación financiera ni en la liquidez.
Essa recordó que, durante la huelga, se puede suscribir un nuevo acuerdo colectivo que ponga fin al conflicto, y que si transcurren 60 días sin acuerdo, podrán aplicarse mecanismos de conciliación o arbitraje. El contexto de esta huelga se da en medio de la presentación del pliego de peticiones por parte de Sintraelecol a EPM, mientras Essa y su matriz buscan equilibrar el respeto a los derechos sindicales con la garantía de un servicio público esencial para la región.
Tomado de La República