Con llantas, ramas y piedras, los ciudadanos en Cúcuta tienen que tapar los grandes huecos que persisten en las calles de la ciudad y que, al día de hoy, siguen generando accidentes y congestiones vehiculares.
Según fuentes comunitarias, algunos de los daños más pronunciados se logran ver en las cercanías del canal Bogotá, el barrio Callejón, la Diagonal Santander y la avenida Libertadores y Sevilla.
Agregaron que estos cráteres generan inconformidad, pues dañan las llantas de los vehículos, interrumpen la movilidad y perjudican la imagen de la capital nortesantandereana.