Por otra parte, el presidente de la seccional señaló que fueron muchos los retos que la pandemia trajo para la actividad de la Universidad. Sin embargo, el constante monitoreo de las estrategias por parte de la organización permitieron dar soluciones adecuadas para mantener un alto nivel en la educación prestada.
Cáceres destacó que aunque la calidad cuesta a nivel financiero y social, la Universidad tiene un gran impacto en la ciudadanía cucuteña, y por ende, se refleja todo el trabajo realizado a nivel de institución en el impacto social que tienen.
La principal enseñanza que les dejo la pandemia es que los cambios son necesarios, y hay factores externos que los obligaron a cambiar velozmente, porque las universidades tienden a ser estáticas, pero que los hicieron mejores en sus diferentes procesos y servicios prestados al estudiantado.
“Una segunda enseñanza es que el amor por lo que uno hace, y el trabajo en equipo, sirven de motor de cambio para crear tendencias en materia de educación superior”, manifestó Cáceres.