En contra de todas las predicciones, los Estados Unidos, no solamente atacaron a Venezuela, sino que capturaron a Maduro y lo sacaron del país para someterlo a los tribunales norteamericanos, como sucedió con el dictador Noriega en 1989. Con la diferencia de que en Panamá hubo más de 3000 muertos. No se conocen aún los datos de la incursión en Venezuela,
La cuidadosa y masiva operación ha servido para que la administración norteamericana haga una demostración de competencia y poderío de sus fuerzas armadas, en un momento en que lo necesitaba. Fue algo parecido a la operación “Tormenta en el Desierto” que duró 100 horas, y que emprendió el presidente Bush padre, contra Saddam Hussein, cuando el mundo vio en vivo y en directo con asombro las nuevas armas de los Estados Unidos, con la capacidad de colocar a varios kilómetros, un cohete a través de la ventana de un edificio, borrando así el “Síndrome de Vietnam” que se había apoderado de la sociedad norteamericana.
Hasta este momento, la acción se limitó a la captura de Maduro. Sin embargo, la situación es aún incierta con asunción al poder de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, con el acuerdo de Trump, para que encabece un gobierno de transición.
Si se llegaran a convocar nuevas elecciones como algunos dicen, aduciendo que María Corina Machado y Edmundo González no son capaces para realizar la transición, sería una zancadilla para ellos, así como para los líderes de la oposición venezolana, que reiteradamente han manifestado desde hace meses que estaban listos para asumir el poder.
Trump dio a entender que, aunque Delcy Rodríguez este de presidenta, los Estados Unidos se encargaran de la administración del país. Algo parecido a lo que sucedió en las primeras décadas del siglo XX, con las intervenciones norteamericanas en Nicaragua y Haití, cosa difícil de aceptar en la época actual en un país como Venezuela.
El régimen de Maduro ha enfrentado el rechazo, no solamente en Colombia sino en el ámbito interno internacional. Sin embargo, no hay que olvidar que al menos un 30 % de la población venezolana, especialmente de origen chavista, lo había apoyado. Además, que de tiempo atrás el régimen ha organizado grupos paramilitares, como los denominados “colectivos”, los “círculos bolivarianos etc. sin contar con los grupos armados colombianos que se encuentran en territorio venezolano.
Nada se sabe por el momento de Diosdado Cabello ni de Padrino López, ni ha habido un pronunciamiento de las fuerzas armadas, que son los árbitros de la política venezolana.
De todas maneras, aunque el madurismo haya merecido todo tipo de censuras, una intervención militar genera, críticas de diferentes estados y de organismos internacionales. Además, el precedente es negativo, especialmente para América Latina, como lo hubiera sido la permanencia de Maduro en el poder hasta el 2031, en contra de la mayoría del pueblo venezolano.
Habrá que esperar, si las fuerzas gubernamentales y paramilitares en Venezuela, se resignan al cambio. De todas maneras, Trump no ha descartado una segunda acción sobre Venezuela, “si es necesario”.
Esta situación es una lección para algunos gobiernos que creen, como creyeron Chávez y Maduro, que reformando la constitución de su país se pueden entronizar indefinidamente en el poder.
Sin embargo, en este momento, todo está por verse.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .
