Un nuevo hecho encendió las alarmas políticas de Antioquia durante este martes 19 de mayo, cuando un grupo numeroso de personas llegó a protestar afuera de la casa del expresidente Álvaro Uribe Vélez en el corregimiento de Llanogrande del municipio de Rionegro, hecho que llevó al líder del Centro Democrático a suspender la agenda que adelantaba en Medellín.
La situación, que según el exsenador es “provocación de la violencia, muy propia de Cepeda que es un apache solapado escondido en el eslogan de la paz”, ha suscitado cientos de comentarios en redes sociales, tanto de rechazo como de aprobación a lo hecho por los manifestantes.
Quienes no tardaron en pronunciarse fueron el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
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El mandatario distrital rechazó lo acontecido y dijo que quienes hablan de paz son aquellos que más generan violencia, y que por ende dicho hostigamiento debe detenerse de inmediato.
“Es el mismo método que utilizaron en la última campaña a la Alcaldía de Medellín. Esas mismas personas llegaban para boicotear los recorridos por las calles y luego posaban de víctimas. Eso sí, ni una palabra de parte de ellos frente a la corrupción del gobierno Petro, ni mucho menos, cuestionamientos en contra de los homicidios de las Farc, ELN, Clan del Golfo y demás estructuras criminales”, dijo Gutiérrez.
Además, señaló que todo esto se trataría de un mandado y que no están dispuestas las garantías para quienes son oposición del gobierno Petro, a quien pidió que dé la orden de “calmar a los instigadores”.