Desde la antigüedad, la lactancia materna se ha convertido en el primer vínculo afectivo que tiene un bebé con su madre, pues están en contacto directo y es una acción que los une.
Una artista australiana quiso fotografiar esa conexión que hay entre dos seres dejando en evidencia que la lactancia en su máximo esplendor no se trata de belleza ni perfección, sino del acto más grande de amor.
Sin embargo, en la actualidad algunas madres optan por no lactar a sus hijos para no crear una costumbre que con el tiempo se vuelve, según ellas, cansón.
Diversos son los mitos ante esto pues se cree que al amamantar, los senos de la madre van a perder su forma además de producirle gases al bebé.
Para ello, esta semana se lleva a cabo la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se desarrolla del 1 al 7 de agosto y se extiende por todo el mes.
Con el lema “Lactancia materna: Clave para el desarrollo sostenible”, la Red Ibfan en Cúcuta busca promover, fomentar, promocionar y apoyar la lactancia materna.
Esta red integrada por un grupo de personas que sin ánimo de lucro buscan asesorar a todas las madres que, en lo normal, son primerizas en esta acción afectiva con sus bebés, también apoya a las diferentes instituciones de la educación o la salud, en programas y foros que aborden el tema de la lactancia.
Pero, ¿qué tan importante es la leche materna para un bebé? María Fernanda Conde, representante de la Red Ibfan en Cúcuta contó a La Opinión los beneficios que trae a los bebés este proceso afectivo y qué podría pasar en caso de que una madre omita la acción.
“Contiene todas las sustancias nutritivas que el niño necesita. Ahí no hay que mezclar agua con leche si no que sale inmediatamente del seno”, asegura la mujer.
Además, agrega que al no optar por darle seno al bebé “podrían sufrir de distención, gases, estreñimiento o diarrea porque la leche artificial o de vaca no es la adecuada para ellos”.
Mamás primerizas o que no son capaces de lactar
Una de las tareas principales que tiene esta red de apoyo es acompañar a esas madres en un proceso de ayuda para que inicien con este método natural y sano para el bebé.
“Lamentablemente en las instituciones de salud se cree que como es un acto natural, la mamá no necesita apoyo y por supuesto que es necesario”.
Conde afirma que en muchos de los casos cuando la mujer siente que no es capaz de lactar se debe a una mala postura o mala posición al momento de lactar al niño.
“Una mala posición puede producir que los senos se irriten y salgan grietas que son muy dolorosas; esas cosas se corrigen si a la mamá se le enseña cómo debe poner al bebé”, comentó.
El tiempo de lactar
Según la representante de la red de apoyo, el bebé se debe alimentar por medio de la lactancia en dos oportunidades. En primer lugar está la exclusiva, que consiste en solo amamantar al progenitor aproximadamente por seis meses.
“Después de este tiempo viene lo que es incluir la alimentación complementaria, es decir, complementar la leche materna porque el niño como ya tiene otras necesidades nutricionales que se la aportan los alimentos”, complementó María Fernanda Conde.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se puede seguir con la leche materna en compañía de la alimentación complementaria hasta los dos años de edad. Sin embargo eso va relacionado en cuanto a cómo avanza el bebé y la mamá.
Banco de leche
El Hospital Universitario Erasmo Meoz tiene a disposición de todas las madres un banco de leche materna para niños del oriente.
El lugar ubicado en el cuarto piso del hospital, cuenta con salas de recolección, así como un espacio para el almacenamiento, pasteurización y realización de pruebas microbiológicas.
Todo esto es con el fin de apoyar a aquellas madres que por diferentes motivos no puedan lactar y eviten darles otro tipo de leches a sus bebés.
A su vez, el banco de leche también invita a todas las madres que hayan terminado su período de lactancia a que se animen a donar.
Johan Castillo | johan.castillo@laopinion.com.co
