La alegría y la jocosidad que caracterizaba a Jorge Salesiano Mata Bocanegra permanecerán en los recuerdos de sus familiares y amigos. Este hombre perdió la vida, la tarde del lunes, en la vía entre Aguaclara y la vereda La Jarra, zona rural de Cúcuta.
Mata era conocido por su labor como herrero, fabricando puertas, ventanas y demás elementos para el hogar. Su jornada diaria la compartía entre las labores en su taller, ubicado en la vereda La Jarra, y su casa, en Aguaclara. La motocicleta en la que sufrió el mortal accidente le servía como medio de transporte para cumplir con sus compromisos laborales.
Precisamente, cuando al finalizar la tarde del lunes, Mata se movilizaba hacia La Jarra, chocó de frente contra un vehículo de servicio particular, blanco, quedando sin vida de inmediato en el lugar.
Una familiar de la víctima que transitaba por la misma vía se percató del hecho y de inmediato alertó a sus otros familiares en Aguaclara.
Mata, de 65 años, dejó tres hijos que viven en Fundación (Magdalena), de donde él era oriundo.
“Lo llevaremos para allá, porque como buen costeño, lo despedirán sus demás familiares. A esta zona llegó hace 17 años, cuando vino a hacer uno de sus trabajos y finalmente se quedó”, recordó un cuñado de la víctima.
La reparada
Según se conoció, después de al menos 20 días de no poder utilizar la motocicleta, porque estaba varada, Mata decidió repararla y el domingo se la entregaron nuevamente.
“Era su medio de transporte, en la moto salía a comprar los materiales de trabajo y se transportaba para el taller a diario”, recordó uno de los familiares.
Tras el impacto, la motocicleta quedó a pocos metros del vehículo, que quedó destrozado en la parte delantera.
Los dolientes aseguraron que, al parecer, alguno de los dos conductores invadió el carril contrario, lo que pudo producir el accidente. Sin embargo, la oscuridad y la falta de señalización en la vía también influyeron en el lamentable desenlace.
Una funeraria trasladó el cadáver de Mata al Instituto de Medicina Legal, hasta donde arribaron los dolientes para reclamarlo.
Al cierre de esta edición, la familia de la víctima adelantaba los trámites de rigor para reclamar el cuerpo y poderlo llevar a Fundación.
