En un centro médico y con secuelas en su salud terminó un comerciante de oro de 31 años, luego de una noche de fiesta en Cuadra Play, en Bucaramanga, tras presuntamente ser víctima de una mujer que le habría suministrado una sustancia para hurtarle sus pertenencias.
El caso quedó al descubierto hacia las 2:35 de la madrugada de este domingo, 1 de febrero, cuando uniformados de la Policía encontraron a un hombre, que vestía una camiseta del Atlético Nacional y un jean, tendido en el piso en la calle 48 con carrera 35 del barrio Cabecera del Llano. A su lado había un vehículo y una mujer que lo acompañaba, vestida con blusa blanca, jean y gorra negra.
El hombre, aunque estaba despierto, se veía desorientado y no respondía a ninguna de las preguntas que le hacían los oficiales para establecer su identidad y su estado de salud.
La mujer, identificada como Audry Karina Calcetero Robayo, de 38 años, procedió a tratarlo con rudeza, golpeándolo para que se levantara. La escena fue grabada por testigos.
“Pare, deje la bobada, pase la cédula. Se está haciendo el pendejo porque ahorita estaba bien”, decía la mujer mientras lo requisaba, lo arrastraba del brazo y hasta lo cacheteaba.
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Audry Karina les manifestó a los uniformados que el hombre era su novio. Sin embargo, los policías notaron varias inconsistencias en su versión. La víctima presentaba salivación excesiva y abundante espuma en la boca, por lo que fue solicitada una ambulancia.
Delante de los agentes, la mujer procedió a quitarle joyas a la víctima, supuestamente para cuidarlas, entre ellas tres pulseras, un anillo y una cadena de oro italiano.
Mediante el uso de huellas y dispositivos policiales, los uniformados lograron establecer la identidad del hombre, la cual no coincidía con el nombre que la mujer había suministrado.
Ante la negativa de devolver los objetos y tras corroborar que la mujer tenía una medida de detención domiciliaria vigente en la ciudad de Villavicencio, Meta, las autoridades procedieron a su captura por los delitos de hurto y falsedad personal.
Los uniformados lograron comunicarse con la pareja del afectado, a quien le informaron la situación.
“Volví a llamarlo y me contestó una persona diferente a mi esposo. El policía me dijo que había un señor acompañado de una mujer que decía ser su novia y que había algo raro, además que necesitaban un familiar porque ella le estaba quitando las pertenencias. Llegamos al lugar y él estaba totalmente desplomado en el piso, con movimientos erráticos y espuma en la boca. La mujer lo trataba mal, le pegaba y le quitaba joyas. La Policía la apartó, pero mi esposo ya estaba inconsciente”, fue el relato entregado durante la judicialización de la capturada.
El afectado fue trasladado inicialmente a la Clínica Bucaramanga y posteriormente a la Clínica Comuneros, donde se confirmó la gravedad de su estado de salud.
“Durante el traslado convulsionó y fue intubado. El diagnóstico es reservado y podría presentar problemas neuronales graves. Además, se detectó la presencia de sustancias psicoactivas, por lo que se realizarán análisis de toxicología”, señaló la Fiscalía.
Según el reporte médico, el hombre de 31 años presentó un episodio de perdida del conocimiento, trauma craneoencefálico y dos convulsiones luego de ingerir una sustancia desconocida. Al paciente le fueron practicados diversos estudios neurológicos para descartar lesiones de mayor gravedad.
“No me acuerdo de nada”
Una vez recuperó la conciencia y fue entrevistado por las autoridades, la víctima relató que se encontraba en un establecimiento de Cuadra Play cuando fue abordado por dos mujeres.
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“Estando allí se nos acercaron dos mujeres a nuestra mesa y nos preguntaron por qué no íbamos a gastar. Yo respondí que no; ellas entonces compraron un litro de aguardiente. Después de eso no me acuerdo de nada y, cuando reaccioné, me encontré muy mal de salud en la clínica”, dijo el afectado.
La mujer fue enviada a la cárcel
Al ser presentada en audiencias concentradas ante un juez de control de garantías, la Fiscalía expuso las diferentes evidencias en contra de la señalada, entre ellas videos y testimonios.
Los elementos que habrían sido hurtados y que fueron recuperados por la Policía, según los familiares, eran de oro italiano y rosado, y tendrían un costo aproximado de $100 millones.
A pesar de no aceptar responsabilidad por el delito de hurto y de comprobarse que tenía una medida de aseguramiento vigente en la ciudad de Villavicencio por el mismo delito, la mujer no aceptó los cargos. No obstante, el juez decidió enviarla a prisión bajo medida de aseguramiento intramural.
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