Nuevamente las heladas se toman los páramos de Santurbán y Almorzadero, lo que ha causado la quema de cultivos de papa, cebolla larga, avena y trigo y a su vez, afectaciones en la comercialización de estos productos.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las heladas se presentarán especialmente en horas de la madrugada durante los meses de enero, febrero y hasta mediados de marzo en los altiplanos cundiboyacense y nariñense, especialmente en los sectores de Santander, Norte de Santander, Cundinamarca, Boyacá y Antioquia.
En Norte de Santander, los municipios más afectados han sido Cácota, Mutiscua, Pamplona, Silos y Chitagá, en donde los campesinos han registrado temperaturas de hasta -5°C.
Yeison Vera, agricultor del municipio de Chitagá, indicó que, las afectaciones iniciaron los primeros días de enero, afectando los cultivos de papa negra y criolla, arveja, tomate de árbol y repollo.
“Las pérdidas son bastantes grandes, porque nosotros los agricultores estamos pasando por una situación que, se puede decir, es de abandono, ya que el día de hoy para poder hacer un cultivo los gastos son supremamente altos, teniendo en cuenta que el precio de los abonos se ha disparado”, agregó Vera.
El campesino manifestó que anteriormente podían conseguir un bulto de abono en $120.000, pero ahora los encuentran en casi $200.000.
“El panorama es preocupante también porque muchos agricultores hemos asumido deudas con el objetivo de hacer las siembras, pero nos estamos dando cuenta que los cultivos se están perdiendo totalmente, porque las heladas destruyen todas las plantas y eso es algo inmanejable, porque eso es por los cambios climáticos y no existe ningún producto que uno le pueda echar a los cultivos para evitar que se dañen”, explicó Vera.
Yeison indicó que la situación es complicada para todos los agricultores del departamento, porque los insumos agrícolas están supremamente costosos, situación que los obliga a subir los precios de los alimentos.
“Un bulto de papa puede llegar a costar $150.000 y eso para los habitantes de la ciudad también es difícil. Cuando el cultivo está pequeño y cae una helada, uno tiene la esperanza de poder recuperarlo, pero ya para finales de febrero cuando los cultivos especialmente de papa están en floración ya se pierde, porque así se le eche abono, lamentablemente no se salva, entonces ahí es que vamos a tener baja producción o la papa va a salir en condiciones irregulares que cuando ya se comercialice es difícil de venderla, entonces eso son pérdidas completas”, afirmó.
Los agricultores hacen un llamado a los entes municipales, departamentales y nacionales para que regulen el precio de los insumos agrícolas y de igual forma, les ayuden con subsidios durante estos meses, pues las pérdidas por las heladas son grandes y lamentablemente muchos están optando por abandonar las labores del campo.
“Es complicado seguirse sosteniendo en la agricultura que, aunque es muy bonita y el campo da una vida de tranquilidad, hoy no tenemos la oportunidad de brindarle un mejor futuro a nuestras familias porque prácticamente se nos está quedando la vida y el patrimonio enterrado”, puntualizó el agricultor.