El Comando Central de Estados Unidos intensificó la detención de buques mercantes y petroleros vinculados a Irán, en el marco del bloqueo naval que se mantiene activo por orden del presidente Donald Trump.
La medida persiste pese a la extensión indefinida del alto al fuego y en medio de crecientes dudas sobre una eventual segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán.
La operación militar se desarrolla en un contexto de tensión diplomática, donde el control marítimo se ha convertido en un eje clave de presión. Las autoridades estadounidenses no han anunciado cambios en la estrategia, lo que sugiere la continuidad de las interdicciones en aguas internacionales.
Como evidencia de estas acciones, las fuerzas armadas de Estados Unidos difundieron una imagen del destructor de misiles guiados USS Rafael Peralta interceptando a un buque con bandera iraní que se dirigía hacia un puerto de la República Islámica. La fotografía refuerza la narrativa oficial sobre la vigilancia activa en rutas comerciales estratégicas.
Aunque el Comando Central no ha publicado cifras consolidadas, medios locales reportan que al menos 29 embarcaciones han sido obligadas a detener su tránsito desde el inicio del bloqueo, el pasado 13 de abril. Estas interrupciones afectan tanto a buques que parten como a aquellos que se dirigen a puertos iraníes.
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En cuanto a las incautaciones, los datos disponibles son limitados pero significativos. Se ha confirmado la captura de al menos un carguero iraní tras una operación que incluyó uso de la fuerza, además de la incautación de un petrolero sospechoso de transportar crudo procedente de Irán.
¿Por qué Estados Unidos mantiene el bloqueo naval a Irán?
El 21 de abril, el presidente Trump anunció la extensión indefinida del alto al fuego, condicionada a que Teherán presente una propuesta de paz. Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron estas declaraciones y calificaron el bloqueo naval como una acción equiparable a un bombardeo.
Desde Teherán, la respuesta ha sido contundente frente a lo que consideran una medida de asfixia económica. El señalamiento subraya el impacto del cerco marítimo en la capacidad operativa del país en el comercio internacional.
Por su parte, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que el bloqueo estaría afectando aproximadamente el 90 % del comercio marítimo que entra y sale de Irán. Este dato evidencia la magnitud de las restricciones impuestas sobre las rutas comerciales del país.
En el plano diplomático, la Casa Blanca anunció que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a Pakistán este sábado para participar en una nueva ronda de conversaciones de paz con representantes iraníes.
No obstante, desde Irán se ha puesto en duda la viabilidad de dichos encuentros. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, aseguró en su cuenta de X que, pese a su presencia en Pakistán, “no está prevista ninguna reunión” bilateral con Estados Unidos.
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