Con o sin cierre de frontera, los problemas económicos de Norte de Santander siguen siendo los mismos. Esto quedó confirmado tras la reunión que sostuvieron,ayer, funcionarios del Gobierno Nacional con voceros y líderes de la región.
En el encuentro, que se dio para tratar los problemas que está generando el cierre de la frontera venezolana en la economía local, se identificó al sector carbonero como el más afectado por el cerrojo puesto en los puentes.
El presidente ejecutivo de Asocarbón, Jaime Rodríguez Oviedo, advirtió que cada día de cierre representan la no exportación de unas 6.000 toneladas del mineral.
Al respecto se debe recordar que por una cuestión de costos y competitividad, a los empresarios del departamento les queda más fácil sacar el carbón por el Lago de Maracaibo que por los puertos nacionales.
La propuesta es que mientras se logra un acuerdo para abrir normalmente los pasos binacionales, el Gobierno Nacional le solicite al Estado venezolano dejar pasar los camiones con la carga del mineral.
La importancia de encontrar una pronta solución a la problemática radica en que la actividad carbonera del departamento, que le da el sustento a cerca de 7.000 familias, también deja miles de dólares a la economía venezolana.
Los trabajos logísticos que genera el transporte hacia ese país se queda el 50% de los costos de exportación.
El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo Bustos, que encabezó la comitiva enviada por el presidente Juan Manuel Santos, dijo que la propuesta será discutida en el alto Gobierno.
Más empleo
Otra petición que también será evaluada por el Gobierno es la continuidad o segunda edición del plan de empleo temporal para la región.
Ante esto, Cristo Bustos señaló que se debe evaluar la viabilidad fiscal de la propuesta, al recordar que en el primer plan se invirtieron $5.000 millones y se generaron 1.500 puestos de trabajo.
El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, José Miguel González Campo, habló también de la necesidad de garantizar la ejecución de proyectos como la vía Ocaña- Cúcuta y el mejoramiento de otras vía, utilizando materiales propios como la arcilla.
La gasolina
El tercer eterno problema, que también salió a relucir con el cierre de la frontera, es el bajo cupo de combustible asignado para el departamento.
Ayer, durante el cuarto día de cumplimiento de la orden impartida por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, las estaciones de servicio ya estaban presentando congestión de vehículos por el temor a la escasez de combustible en la región. Además, según pudo comprobar La Opinión en un recorrido, muchos de las tradicionales ventas de combustible en pimpina no estaban funcionando y los que seguían vendiendo tenían la pimpina (seis galones y medio) de gasolina a $60.000, triplicando el precio normal que es de $17.000, aproximadamente.
El vocero de Asocarbón refirió que la propuesta al Gobierno fue duplicar el cupo actual mensual del hidrocarburo de (4,1 millones de litros), una cifra insuficiente, pues se calcula que la región requiere 11 millones de galones al mes. El alcalde de Cúcuta, Donamaris Ramírez Lobo, deunció que a la ausencia de combustible se suma que los dueños de las bombas no sacan todo el combustible para la venta al público porque tienen contratos para surtir las empresas. Este hecho demuestra la necesidad de mayores volúmenes de gasolina y ACPM, aseguró el mandatario.
Cristo garantizó que que las estaciones estarán surtidas.
