La música nortesantandereana tuvo vitrina nacional en la nueva temporada de ‘A otro nivel’. Cuatro artistas del departamento -cada uno con universos sonoros distintos- asumieron el reto de enfrentarse al exigente formato televisivo que ahora se vive en grupo y con el icónico ascensor como símbolo de ascenso artístico.
Desde Cúcuta y Ocaña, las voces de Alana Lázaro, Diego Muvará, Zhamy Claro y David Quintero no solo buscaron avanzar en la competencia, sino demostrar que en la frontera también se construyen propuestas sólidas, con identidad y carácter propio.
Alana Lázaro: liderazgo, tres votos y una pedida de mano inolvidable
A sus 28 años, Alana Lucía Lázaro Basto llegó al escenario con una trayectoria en ascenso. Su historia musical comenzó en el coro del Colegio Gimnasio El Bosque, en Cúcuta, y con el tiempo la llevó a escenarios internacionales, incluyendo una gira junto con el artista Nico Hernández.
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Su disciplina ha sido premiada en distintas ocasiones. En los premios Vive Nuestra Música fue reconocida tres veces en categorías como Mejor Solista Femenina y Mejor Cover del Año, consolidando un perfil versátil y competitivo.
En el programa decidió interpretar ‘La quiero a morir’, de Francis Cabrel. La elección fue arriesgada: una canción cargada de sensibilidad y exigencia vocal. Sin embargo, la cucuteña logró conquistar al jurado y obtuvo los tres votos, convirtiéndose además en líder dentro de la dinámica grupal del formato.
La noche no terminó ahí. El escenario fue testigo de un momento inesperado: su novio, el reconocido cocinero cucuteño Leo Morán, subió para pedirle matrimonio frente a cámaras. Entre lágrimas y aplausos, Alana aceptó, sellando una jornada que mezcló triunfo profesional y felicidad personal.
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Horas después, la artista compartió un mensaje en redes sociales en el que aseguró estar cumpliendo sueños largamente visualizados. Habló de procesos, de preparación y de sentirse más segura que nunca, prometiendo dar todo de sí en esta nueva etapa.
Diego Muvará: romanticismo y perseverancia
Detrás del nombre artístico Diego Muvará está Germán Diego Murcia Guevara, un cantante de 37 años con amplio recorrido en la escena local. Su historia está marcada por la agrupación Romanza, con la que debutó a los 16 años y permaneció más de una década.
En 2020, tras la disolución de la banda, decidió reinventarse como solista. Desde entonces explora distintas vertientes del pop, fusionando sonidos electrónicos, funk, urbano y bachata, en una búsqueda constante de identidad.
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Para su presentación en el programa musical eligió ‘No sé olvidar’, tema compuesto por Kike Santander. La interpretación estuvo cargada de emoción y romanticismo, recordando que la música también es memoria y sentimiento. Sin embargo, los nervios jugaron un papel importante y no logró subir por el ascensor del programa.
Lejos de desanimarse, el cucuteño describió la experiencia como genial. Agradeció el apoyo de su familia y seguidores, y aseguró que seguirá luchando por su sueño.
Para él, el verdadero premio fue conocer personas valiosas y vivir la experiencia en uno de los escenarios más importantes de la televisión musical colombiana.
Zhamy Claro: cantar con el corazón por la abuela
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Desde Ocaña llegó Zhamara ‘Zhamy’ Claro, de 29 años, vocalista principal de la agrupación cucuteña Charlotte Music Band, conocida por mezclar música plancha con rock alternativo.
Su propuesta artística combina nostalgia y modernidad, una fórmula que ha conquistado públicos regionales y nacioales. En el programa interpretó ‘Me va a extrañar’, de Ricardo Montaner, una canción que exige conexión emocional absoluta.
Aunque su presentación no logró convencer al jurado, la nortesantandereana se despidió con serenidad y alegría. Su motivación era más profunda: cantó pensando en su abuelita, la persona que más ama y quien ha sido motor constante en su carrera.
Para la artista, el simple hecho de pisar ese escenario representó un logro. Su participación dejó claro que la escena musical nortesantandereana también apuesta por propuestas alternativas que rompen moldes.
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David Quintero: vallenato, acordeón y herencia familiar
Jesús David Quintero Pérez, de 24 años, llevó al escenario el sonido vallenato. Integrante del dúo Kajú & David -junto a su hermana Karol Juliana Quintero Pérez- ha compartido tarima con figuras como Omar Geles, Iván Villazón, Ana del Castillo y Karen Lizarazo.
Más que cantante, David es un intérprete integral. Toca el acordeón y decidió asumir el doble reto de cantar y ejecutar el instrumento en vivo, inspirado en el sueño inconcluso de su padre de convertirse en acordeonista.
En su audición interpretó ‘Me sobran las palabras’, de Rosendo Romero Ospino. Subir al ascensor ya es un desafío físico y emocional; hacerlo tocando acordeón al tiempo elevó la exigencia.
Aunque no avanzó a la etapa de audiciones en vivo, su presentación fue emitida a nivel nacional y recibió respaldo de uno de los jurados, además de comentarios positivos sobre su proyección artística.
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Un departamento que suena fuerte
La participación de estos cuatro artistas demuestra la diversidad musical de Norte de Santander: balada romántica, pop fusión, plancha alternativa y vallenato tradicional convivieron en un mismo escenario.
Más allá de los resultados individuales, su presencia en ‘A otro nivel’ confirma que el talento regional está listo para competir en vitrinas nacionales. Cada uno, desde su estilo y experiencia, llevó consigo una historia personal marcada por esfuerzo, familia y sueños persistentes.
En una temporada que apuesta por el trabajo en equipo y la reinvención, Norte de Santander dejó claro que sus voces no solo cruzan fronteras geográficas, sino también emocionales. Porque cuando la pasión y la identidad se unen, el talento realmente suena… a otro nivel.
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