Iris Apfel, empresaria estadounidense, diseñadora de interiores e icono de la moda, llegó en silla de ruedas al stand de la diseñadora cucuteña Adriana Contreras.
Allí se despojó de su silla de ruedas y empezó a admirar cada prenda expuesta por el talento local.
Escogió varios vestidos y procedió a medírselos por encima con la asesoría de Lina Garcés. Incluso la puso a medir con su brazo el ancho de la cintura de un pantalón, método que no falla, para no meterse en la prenda a comprar.
La inusual clienta que cumplirá 99 años el 29 de agosto, llamó de inmediato la atención de los visitantes a la feria ‘Pre Coterie’ que cerró sus puertas anoche en Nueva York.
Ella recorrió el pabellón colombiano y alabó el diseño destacando que “estaba marcando una pauta o diferenciación”, dijo muy alegre Adriana Contreras, vía WhatsApp, por semejante visita. “Significa mucho para mí que este icono de la moda haya estado admirando mis diseños y además encargando dos pantalones y dos camisas que es lo que usa”.

Iris Apfel trabajó en su juventud en la revista de moda Women’s Wear Daily y como asistente del ilustrador de modas Robert Goodman, a través de quien conociera a Elinor Johnson. En 1947 conocería al comerciante textil Carl Apfel con quien, en 1948 contraería matrimonio, y dos años después fundaran su compañía textil y de diseño de interiores Old World Weavers. Esta compañía tomaría parte en diversos proyectos de diseño y restauración, incluyendo trabajos para la Casa Blanca en nueve ocasiones durante las administraciones de los presidentes Truman, Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan y Clinton.
Adriana participó, por primera vez, en esta feria internacional, considerada de lujo, después de ser escogida con otros nueve diseñadores del país: Azulu, Senda Nelly Rojas, Geraldine Lustgarten, Veemé Boho Chic, Cala de la Cruz, Yajaira Ramírez Jewelry, Maygel Coronel, Eugenia Fernández y Glory Ang Atelier. A Nueva York llevó su colección ‘Garden Party’ inspirada en la naturaleza y también ‘Moda para mi Páramo’ que evoca el de Santurbán. Allí mostró ruanas que diseñó con artesanas de Norte de Santander.
El mensaje es “proteger una de las joyas naturales de la región nororiental de Colombia. Todas las ruanas que traje las vendí. Fue una experiencia maravillosa y el cónsul de Colombia en Nueva Jersey, Diego Mora, se llevó unas para un evento que tiene la Embajada, con el gobernador, la otra semana”.
