Que todos los frentes de la guerrilla del Eln se circunscriban al acuerdo de no volver a cometer secuestros extorsivos sin excusa de un presunto desobedecimiento a las órdenes del comando central y a las directrices de la delegación que dialoga con el Gobierno Nacional.
-Que el inentendible y polémico José Augusto Cadena arme un proyecto serio para sacar de la segunda división al Cúcuta Deportivo que en 2023 hizo ilusionar a la afición que lo acompañó comprando los abonos y boletas, pero que terminó desalentada y con las manos vacías.
-Que el Gobierno Nacional encuentre una fórmula distinta a la de un aumento gradual del precio del ACPM que podrá desbocar la inflación, luego de que se anunciara que en enero termina el reajuste mensual de la gasolina para cubrir el déficit del Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles.
-Que así como en la frontera Norte de Santander-Táchira se habilitaron los puentes Atanasio Girardot, Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar, para la movilidad de personas y de vehículos, se haga lo mismo con el puente La Unión, entre Boca de Grita y Puerto Santander.
-Que las crisis financiera del Hospital Universitario Erasmo Meoz logre ser subsanada, porque se está poniendo en riesgo la vida y la salud de los pacientes con graves deficiencias para prestar los servicios de urgencias y de cirugía, a lo cual se le suma la amenaza de los médicos especialistas de no volver a contratar con el centro asistencial y deudas abultadas como los $70.000 millones en medicamentos y materiales. Eso solo se arregla con plata y buen manejo.
-Que se les ilumine el semáforo a las nuevas autoridades de tránsito en el área metropolitana de Cúcuta y hagan cumplir normas tan sencillas como el prohibido parqueo en calles y andenes, la velocidad máxima permitida, las cebras y llevar la documentación completa.
-Que así como estamos ocupando el quinto lugar en la tabla de 23 ciudades con un desempleo del 12,4%, a ese puesto logre ascender Cúcuta pero en materia de empleo, es decir, que por fin haya el milagro -obviamente de las acciones económicas y técnicas-para que la ciudad abandone definitivamente este problema estructural.
-Atado a lo anterior, que ahora sí edifiquen el centro de convenciones y el de ferias y exposiciones, aparte de que se definan otras obras importantes como las plantas de tratamiento de aguas residuales, la nueva Central de Transporte de Cúcuta y la Universidad del Catatumbo, por ejemplo.
-Que así como la inseguridad es el tema de moda para enfrentarla por parte de los nuevos gobernantes que asumen en enero, que a ellos, en especial en el caso de Cúcuta, no se les olvide poner entre las prioridades de la agenda la ocupación del espacio público, que es el reflejo de una informalidad del 60,4%, según datos del DANE.
-Que más pronto que tarde podamos ver ‘andando’ los buses eléctricos, el Tren del Catatumbo, la carretera Ocaña-Cúcuta de quinta generación, la recuperación de la malla vial cucuteña y de la red que conecta a los pueblos y veredas departamento, y no se queden en anuncios y deslucidas promesas.
-Que los congresistas, diputados, concejales, el gobernador y los alcaldes, se comprometan en un frente común nortesantandereano -lejos de partidismos e ideologías- a luchar por el departamento, marcando un horizonte de progreso, desarrollo.
-Que los nortesantandereanos tengamos concordancia entre lo que pensamos, decimos y actuamos, en asuntos tan importantes como: el civismo, en el cual mostramos déficit, y en la defensa de nuestros recursos ambientales, tan amenazados en estos tiempos.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en: https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion
