Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Los andenes
En un recorrido periodístico, La Opinión encontró en diversos puntos que los andenes están con las baldosas dañadas, en otros de reciente recuperación muestran peligroso deterioro y otros, inclusive con señalización, para parquear carros y motos.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Martes, 12 de Abril de 2022

Poder ir con el coche en que se lleva al bebé por un andén sin ninguna clase de tropiezo, es según los especialistas una muestra de que una ciudad tiene en cuenta a quien se debe, como son sus habitantes que le pagan impuestos y desarrollan todas sus actividades en ella.

Aplicar dicho experimento en Cúcuta de verdad que dejaría muy mal parado a quienes tienen a cargo  los andenes y senderos peatonales tanto de la zona céntrica como de los barrios, por la abundancia obstáculos.

Nos vamos a concentrar en uno que se ha vuelto muy notorio y que afecta a lugares  en donde hace se hicieron inversiones para desarrollar lo que se llamó el centro comercial a cielo abierto, en el corazón de la capital de Norte de Santander y sectores aledaños.

Los peatones tienen que caminar con los ojos bien abiertos y sin el menor descuido, porque se encuentran con las cajas abiertas de los medidores del acueducto, a las que les han robado las tapas, convirtiéndolas en trampas riesgosas para la salud de los transeúntes.

 Lo mismo pasa con lozas que se han roto o deteriorado y con los daños en el piso, lo cual finalmente también constituye un factor que dificulta algo tan sencillo y natural como es caminar por el sendero creado especialmente para eso.

Pero, como si fuera poco, quien no ha se ha encontrado con los desniveles o extrañas formaciones que obligan a hacer piruetas para transitar o definitivamente lanzarse a la vía a competir con los carros, porque por esos sitios no resulta fácil transitar sin el riesgo de sufrir algún inconveniente.

En numerosos barrios es notable la desaparición de las zonas para peatones, bien sea porque fueron invadidas con construcciones que violan la normas urbanísticas, o porque desde mucho tiempo atrás las casas se levantaron dejando apenas unos cuantos centímetros de ‘miniandén’ por donde nadie puede cruzar.

En un recorrido periodístico, La Opinión encontró en diversos puntos que los andenes están con las baldosas dañadas, en otros de reciente recuperación muestran peligroso deterioro y otros donde se los han tomado, inclusive con señalización, para parquear carros y motos.

Sin embargo, hay una cuestión en este punto, que llama mucho la atención. En Cúcuta en la mayoría de las veces se habla solamente de la pavimentación y parcheo de las calles y avenidas por donde circulan los carros, motos y ciclistas.

Casi nunca o sin la misma insistencia se oye la elaboración de planes para el mejoramiento de estos espacios por donde miles de personas cruzan diariamente.

La Alcaldía, el Área Metropolitana, con Planeación Municipal y la Secretaría de Infraestructura deberían de idear el plan ‘pro-andén’ con el fin de adelantar la recuperación de aquellos que están muy deteriorados en sitios neurálgicos de la ciudad.

El cucuteño de a pie pero también el que tiene carro y moto que igualmente usa dichas áreas que se presumen de uso exclusivo para los ciudadanos, tienen todo el derecho de contar con unos andenes en buenas condiciones.

Se podrían armar cuadrillas de arreglo con obreros contratados -para ayudar de paso a bajar esos complicados niveles de desempleo-para que cambien lozas y baldosas, reparen el piso y subsanen otros daños.

Ojalá lo hicieran, aunque por el momento pareciera que no sería factible ante la respuesta dada por la Secretaría de Infraestructura de que para este año no tiene prevista ninguna inversión en ese aspecto,  hecho que coincide con lo expuesto antes, de que en materia peatonal en Cúcuta no hay una prelación de cinco estrellas. 

Temas del Día