Hablando de balances, es indudable que el ministro de Salud, Fernando Ruiz, debe de recibir una alta calificación por el manejo y liderazgo desplegado durante la crisis sanitaria generada por la pandemia del coronavirus en Colombia.
Sin lugar a equívocos, se puede llegar a merecer el título de ‘ministro estrella’ del gobierno del presidente Iván Duque, puesto que estuvo al frente y le dio un adecuado manejo a todas las etapas por las que pasó el país para enfrentar la enfermedad.
Cuando el pasado 10 de marzo se cumplieron los dos años de llegada del virus al país, se conoció que bajo el liderazgo del funcionario las medidas se han venido tomando siempre enmarcadas en tres principios.
La primacía del interés general siendo lo principal en la hoja de ruta; la equidad, teniendo en cuenta, por ejemplo, que el Plan Nacional de Vacunación se diseñó priorizando a los adultos mayores y al talento humano en salud, así como en el acceso a servicios de salud como camas UCI y distribución de ventiladores, para atender a los pacientes.
“Arrancamos con un sistema de salud con un problema gravísimo de falta de legitimidad”, fueron sus palabras para reseñar el marco en que empezó a enfrentarse este problema, con un servicio lleno de fallas y dificultades.
El mismo ministro Ruiz dio a conocer la forma en que emprendió la estrategia de lucha sin cuartel contra este pandémico mal: “Decidimos que todo el marco de abordaje de la pandemia fuera ligado al sector salud y sus decisiones, y que fuéramos quiénes tuviéramos las reglas y las llaves”.
Y continuando con esa filosofía, desde el Ministerio de Salud se generaron los protocolos para la reapertura y reactivación económica, así como las resoluciones de emergencia sanitaria.
En otras palabras, en esa batalla contra el pandémico mal, Ruiz se convirtió como el general encargado de dirigir y de ponerle el pecho a todas las acciones para enfrentar, contener y empezar a debilitar al coronavirus con la vacunación que hoy ya cubre al 70% de la población en varias regiones del país.
El funcionario ha observado que gracias a esa titánica labor desarrollada, hoy “tenemos un capital muy importante, un gran porcentaje de la credibilidad que hay en nuestra sociedad, Gobierno y Estado, hoy depende de ese respeto de los colombianos al manejo de la pandemia, la forma en que han respondido hospitales, clínicas y EPS. Tenemos que ser consecuentes con esa confianza, y hay una gran responsabilidad”.
La pandemia ha dejado en Colombia un total de 6.091.959 personas contagiadas, de las cuales han perdido la vida 139.785, de acuerdo con el último dato dado a conocer por el Instituto Nacional de Salud.
En la actualidad, al contrario de los tiempos más dramáticos en que se registraba gran cantidad de muertes y de contagiados, las cifras cayeron a apenas 206 casos en un día y a dos fallecimientos, lo cual demuestra que estamos en un ciclo sostenido hacia la baja.
Además, los alivios en los protocolos de bioseguridad han empezado a reducirse, como por ejemplo el de permitir que no se use tapabocas en recintos cerrados en los municipios donde el 70 % de su población tenga el esquema completo de la vacuna contra la COVID-19 y, al menos, el 40 % haya recibido la dosis de refuerzo.
Entonces, el ministro Ruiz, quien es un convencido de que esta crisis nos cambió la vida, ha ganado mucho en liderazgo y tendrá siempre un reconocimiento por la forma como condujo el aparato gubernamental para hacerle frente a este desafío.
