No es para nada claro el futuro que se puede prever para Norte de Santander, cuando una decena de guerrilleros es capaz de paralizar toda la acción del Estado y toda actividad de la ciudadanía en una curva de carretera.
Después de décadas de guerra es todavía imposible comprender cómo todo el poder militar oficial queda neutralizado durante dos días por francotiradores que pasaron a la vista de todo el mundo por una vía concurrida y la bloquearon la con tractomulas a las que desinflaron las llantas a balazos.
Lo ocurrido el fin de semana en La Curva, un famoso sector de la carretera Cúcuta-Ocaña, lleva a la conclusión no solo de que en nuestra región parece haber guerra para rato, sino que la siguen ganando los irregulares. Como la de las Farc...
Y si a la presencia de los guerrilleros —al parecer del Eln— se añaden otras fuerzas armadas ilegales y clandestinas, como Epl-Pelusos, Cartel del Golfo, AGC y…, la tranquilidad en la zona del Catatumbo está aún muy lejos de ser la realidad que todos esperamos.
El Eln está tratando de reforzar su posición como parte interesada en la mesa de negociaciones de Ecuador, y considera que lo logrará intensificando su accionar bélico. Negociar en medio de la guerra, es la norma, tal como ocurrió con las Farc.
Pero, como dijo el vicepresidente, Óscar Naranjo, “se equivocan si piensan que con acciones terroristas vamos a valorizar su palabra en la mesa de diálogos; es un gran error pensar que el uso de la fuerza, los ataques a los ciudadanos, a la constitucionalidad y a los recursos de la Nación le dan fuerza a esta negociación”.
Desde luego, esta guerrilla no es el único factor de intranquilidad. Otro es la percepción que se tiene de que los organismos de seguridad no reaccionan con la rapidez y eficacia esperadas, lo que ha permitido que el espacio dejado por las Farc haya sido copado por otras fuerzas si se quiere más violentas.
Otros hechos también preocupan: las carreteras rurales del norte y el oriente de Cúcuta las controlan gentes armadas que le arrebataron el territorio al Estado; en pueblos del Catatumbo, Eln y Epl-Pelusos hacen lo que quieren, y los rumores, cada vez más frecuentes, indican que la zona veredal donde está el frente 33 de las Farc será un asiento permanente de los exguerrilleros.
Lo anterior, sin incluir a los narcotraficantes, que tienen en esta, la segunda zona más cultivada con coca, la favorita para llevar cocaína hacia Venezuela, ni a los contrabandistas, que llevan y traen lo que sea, sin rendir cuentas a nadie.
A propósito de la reciente visita del presidente Santos a Cúcuta, es oportuno reconocer que es un buen propósito el control de inmigrantes.
Pero quizás sea mejor el control de los factores de perturbación del orden público, complementado con la posibilidad de tropas y de policías de reaccionar más prontamente a los ataques como los de El Carmen y La Curva.
El bloqueo de dos días de la carretera no se compadece ni con la importancia de la vía ni con el despliegue militar que, se dice, se ha hecho en el Catatumbo desde hace unos dos años.
