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Editorial
Conflicto por jardines 
Un acuerdo para que la autoridad ambiental sea la cabeza visible del plan de recuperación y sostenimiento de los parques de Cúcuta.
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La opinión
La Opinión
Domingo, 10 de Abril de 2022

Problemas son los que como hierba mala brotan por los rincones de Cúcuta como para tener uno más, que para el ciudadano le podría estar enviando el mensaje equivocado de que no hay coordinación institucional. Nos referimos al choque entre la Alcaldía y Corponor por el proyecto de 10 jardines desérticos en 40.000 metros cuadrados de la ciudad.

Toda crisis debe ser aprovechada para lograr una gran solución que trascienda en el tiempo, y aquí es oportuno plantear la alternativa de llegar a un acuerdo para que la autoridad ambiental sea la cabeza visible del plan de recuperación y sostenimiento de los parques de Cúcuta.

Es solo sentarse la Alcaldía, Planeación Municipal, Corponor, las organizaciones que manejan algunos espacios públicos, la Cámara de Comercio, el Concejo y las universidades, para estructurar esa estrategia con la cual se le podría poner fin a ese dolor de cabeza y lograría una mejora de varias zonas de la ciudad.

Llegó el momento de ponerse de acuerdo para que el ornato y embellecimiento permanente de los parques y espacios verdes de la ciudad lo lidere la entidad que conoce y sabe de esos asuntos, lo cual garantizaría que se eviten las cuestionadas concesiones.

En la formulación, estructuración y consolidación del proyecto se podrán afinar todos los detalles técnicos, jurídicos y de las consideraciones contempladas dentro del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), porque lo importante aquí es el trabajo mancomunado y la planeación interinstitucional.

La duplicación de esfuerzos podría eliminarse de esta manera en el frente del ornato, porque al tener a la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental como cabeza visible de esa acción, se facilitaría la existencia de una ruta coordinada para los trabajos en ese aspecto.

El municipio no va ni a perder el control sobre dichos espacios ni la autoridad en cuanto a las líneas de acción en ese frente, puesto que no se trata de ceder ni de perder, sino de coordinar para optimar la inversión de recursos, por ejemplo, y para buscarle una salida adecuada al manejo de todas esas áreas.

Es de lógica que la política pública municipal es del resorte de la Alcaldía con fundamento en la normatividad legal, y en este caso, si en otras administraciones lo que se hizo fue un intento de privatización de nuestros parques, pues en esta lo que se debe procurar es rescatarlos y embellecerlos en una gran cruzada interinstitucional, sin ceder nada.

La eficacia y la calidad de gestión es lo que los gobernados esperan de quienes han sido llevados a los órganos de poder, asunto que en este caso encaja perfectamente para el desarrollo de un plan de acción sostenible para los parques y zonas verdes, con todas las de la ley.

Ahí con los otros invitados a participar, sería factible también crear un componente de empleo para las comunidades, como es el de los parqueros, que podría ser cofinanciado con las otras  instituciones llamadas a participar. Son muchas las posibilidades. Lo importante es concertar.

Ese debería ser el colofón de este desencuentro que todos en Cúcuta pensábamos no tendría por qué haber ocurrido,  pues más allá de órdenes o mandatos constitucionales, la lógica de la realidad diaria habla que un gobierno local y la entidad ambiental deben trabajar siempre juntos de la mano.


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