Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Cero y van 102
Cada día, la cifra promedio de delincuentes de Venezuela que cae en manos de las autoridades en Cúcuta es de 14.
Authored by
Sábado, 6 de Agosto de 2016

La presencia de venezolanos en Colombia es tan amplia y difusa como la de colombianos en el vecino país. Los lazos de siglos que unen a las familias de ambos lados de la frontera son tan profundos y sólidos que, en realidad, unas y otras son una misma familia.

Sin embargo, hay momentos, como el actual, de crisis, en los que esa presencia difiere de la acostumbrada, por razón de circunstancias difíciles de controlar, pero no de prever y controlar.

Solo en lo que va del año, la Policía Metropolitana de Cúcuta ha capturado a 102 personas de origen venezolano, inmigrantes irregulares todas, vinculadas a delitos de diversa índole, en una situación que necesariamente dispara las alarmas, en especial por las formas de violencia que en esta parte de Colombia se atribuyen a los delincuentes venezolanos.

Son maneras de actuar llenas de salvajismo, en las cuales el delincuente, sin preámbulos, sin aviso alguno, sin señal de temor, mata a su víctima, le roba lo que lleva y huye. “En un asalto de venezolanos, lo único seguro es el muerto”, escribió alguien en las redes sociales hace unos días, en un debate sobre la presencia de delincuentes venezolanos en Cúcuta.

El hecho de que esos 102 delincuentes hayan sido capturados durante el año indica que la frontera ha estado cerrada para muchas actividades, para muchas personas, menos para el hampa extranjera, que lleva a Cúcuta pasando por las trochas como si fueran Pedro por su casa.

Cuando ocurrieron los cruces masivos,  hace pocas semanas, funcionarios de Migración Colombia se mostraron sorprendidos de que un alto porcentaje de extranjeros que llegaron nunca regresaron a Venezuela; se quedaron en Cúcuta o viajaron a otras localidades colombianas.

Y, sin ánimo de estigmatizar, de ordinario, los extranjeros que deciden quedarse en otro país sin del lleno de los requisitos legales, son más proclives a caer en la delincuencia que otros. Y en el caso de Cúcuta podría estar sucediendo así, razón suficiente para sugerir a las autoridades estrechar los controles en torno de los inmigrantes.

Ahora, cuando se anuncia la reapertura de la frontera, la posibilidad de que a través de los puentes internacionales llegue toda clase de delincuentes es bastante grande, y de que se queden en Cúcuta, mayor.

Quizás la tarjeta fronteriza que se anuncia como parte de la nueva frontera permita contener la llegada de indeseables, aunque, la verdad, para ellos no hay inconveniente alguno mientras existan las trochas y los funcionarios corruptos, y de unas y otros hay muchos.

Una realidad es importante: cada día, la cifra promedio de delincuentes de Venezuela que cae en manos de las autoridades en Cúcuta es de 14 (uno cada dos días), promedio bastante alto para una policía local que no se caracteriza, precisamente, por su alta eficacia.

Ojalá la acción policial al menos se mantenga, si no se incrementa, pues la inseguridad derivada de la descomposición social del vecino país es, en verdad, muy preocupante, en especial porque sus cultores son cada día más jóvenes y cada día más violentos.

 

Temas del Día