Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Bueno es culantro...
Venezuela está ejerciendo el control de la frontera: hace lo que desea de ambos lados.
Authored by
Viernes, 15 de Julio de 2016

Nada más importante para cualquier país que su soberanía, es decir, ese poder político supremo que le corresponde como Estado independiente, y que es tan sagrada que lleva a crear los ejércitos para garantizarla y defenderla.

¿Defenderla de quién o quiénes? De los enemigos, obvio. Solo que, por lo general, los enemigos son los países vecinos. Y sus ejércitos.

Perder soberanía es perder vida, aunque de ordinario las burocracias no lo consideren así: al fin y al cabo, ellas defienden otros intereses, casi siempre particulares, y de lo que menos saben es de lo que ocurre en las fronteras, a pesar de que velar por ellas es una de sus principales obligaciones.

Y, aunque duela reconocerlo —lo sostienen los expertos—, en esta zona Colombia está perdiendo control territorial, lo que implica ceder soberanía, poder político e independencia.

Porque, la verdad, desde agosto pasado, Venezuela está ejerciendo el control de la frontera: hace lo que desea de ambos lados. Después de haber sacado en las peores condiciones a casi 20 mil compatriotas que llevaban años construyendo allí su vida, ahora sus autoridades cambian de opinión y deciden que hay que abrirla. Y Colombia lo acepta.

Para nadie es un secreto que la necesidad que pasan miles de venezolanos los ha obligado a buscar soluciones a sus carencias más básicas en nuestro territorio, pero quizás el asunto va más allá de un simple gesto de humanidad con nuestros hermanos: se trata de hacer respetar al país y de hacerle entender a Venezuela que no puede ser tan arbitrario en el manejo de la frontera ni decidir como le plazca los tiempos y las formas en que ingresan los venezolanos a Colombia.

Aunque el pasado domingo, las 35 mil personas que cruzaron hacia Cúcuta fueron bien recibidas y atendidas, al finalizar la jornada, quedó en el aire la pregunta de porqué las autoridades colombianas no intentaron, al menos, establecer controles.

¿Cómo lograron saber cuántos de esos visitantes, realmente regresaron a Venezuela?

Ese día, funcionarios colombianos en el puente Simón Bolívar expresaron su convicción de que muchos venezolanos optaron por quedarse. Mientras tanto, en Bogotá guardaron silencio.

Para este domingo, el gobernador de marras ya anunció: “Aquellas personas que deseen cruzar la frontera el domingo 17 de julio por los cuatro puentes internacionales lo pueden hacer”, ordenó ese gobernador.

¿Cuál es la posición de Colombia frente a estos hechos? Si como suele suceder hay quienes pescan en río revuelto y en ese momento llegan, por poner un ejemplo, delincuentes, ¿tenemos que dejarlos pasar solo porque alguien allá lo ordena?

Acá, a algún funcionario se le ocurrió hacer, por cuarta vez, el anuncio de que ahora sí habrá controles fronterizos… Pero  aún no se ha anunciado ni el primero.

Está bien ayudar a los vecinos con sus problemas de abastecimiento (a propósito, también los tenemos estos días), y brindarles apoyo en salud y en educación, tan deficientes al otro lado. Pero que todos nos respeten, que no abusen, que no ordenen.

Aunque, claro, el principal reclamo es para nuestros gobernantes que, en ese orden de ideas, olvidan que bueno es  culantro, pero no tanto. Para que nos respeten, tenemos que respetarnos primero. Porque hasta ahora nos han ordenado abrir las puertas. Mañana puede ser algo más.

Temas del Día