Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Una contradicción manifiesta
Que la razón y la ley imperen sobre el fanatismo y la violencia.

Authored by
Lunes, 9 de Marzo de 2026

Se han difundido imágenes de una ceremonia religiosa en el Despacho Oval de la Casa Blanca, durante la cual varios pastores -al parecer, cristianos- rezan alrededor del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que los escucha con los ojos cerrados, pidiendo a Dios que lo apoye durante la guerra que, junto con Israel, ha iniciado contra Irán, sin aplicar las enseñanzas de Jesucristo.

Pese a las oraciones, la voluntad presidencial no es de paz sino de guerra. Además de los más de 64.000 niños muertos o mutilados -según informaba UNICEF en octubre de 2025- durante el genocidio que Israel, con el apoyo norteamericano, lleva a cabo en Gaza, ahora, en el primer bombardeo contra Irán, fue atacada una escuela femenina, dejando más de 160 niñas asesinadas y muchos muertos más.

Entre tanto, en Irán -tras los bombardeos ordenados por Estados Unidos e Israel-, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha expresado en comunicado oficial: “El asesinato del más alto cargo político de la República Islámica de Irán y destacado líder y autoridad religiosa del mundo chií, por parte del eje maldito estadounidense-sionista, se considera una declaración abierta de guerra contra los musulmanes, especialmente los chiíes en todos los rincones del mundo”. También allí, la invocación religiosa.

No deberían ampararse en la religión para adelantar o apoyar una guerra, en que se ignoran por completo las doctrinas religiosas y se violentan los derechos de la población civil, de niños y, en general, de personas inocentes.
Mucho más equilibrado ha sido el mensaje del Papa León XIV, quien, al conocer sobre el inició de la guerra emprendida contra Irán, manifestó: “Desde este momento estoy muy preocupado, y no sabemos por cuántos días durará, por la situación en Oriente Medio. ¡La guerra otra vez! Y nosotros debemos ser anunciadores de la paz de Jesús, que Dios quiere para todos. Habrá que rezar mucho por la paz, y vivir en unidad, y rechazar la tentación de hacer daño al otro; la violencia nunca es la elección correcta”.

Agrega: “La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”. (…). “Hoy levantamos nuestra oración por la paz en el mundo, pidiendo a las naciones que renuncien a las armas y elijan el camino del diálogo y la diplomacia”.

De acuerdo. Lo mínimo que se puede reclamar de los gobernantes es la prudencia, la previa reflexión y el análisis acerca de las consecuencias, razones y fundamentos de sus decisiones, mediante el diálogo, la razón y la diplomacia, en especial si esas determinaciones pueden conducir a la guerra y si muchas vidas -como ahora ocurre- estarán en grave peligro.

Cabe reiterar que en estas materias, más que las convicciones religiosas, debe prevalecer el respeto a las normas jurídicas, tanto las internas como las del Derecho Internacional, que han sido vulneradas en Gaza -como lo han expresado la ONU, la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional- y ahora son desconocidas en Irán.

Que la razón y la ley imperen sobre el fanatismo y la violencia.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día