Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
FILBo 2026: continuidad y palabra
Cruzar el emblemático arco de Corferias, en Bogotá, cada abril, no es solo asistir a una cita editorial; es un ejercicio de cartografía emocional.
Authored by
Martes, 28 de Abril de 2026

Cruzar el emblemático arco de Corferias, en Bogotá, cada abril, no es solo asistir a una cita editorial; es un ejercicio de cartografía emocional. En la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026 hay un rincón que a los hijos de Norte de Santander nos late distinto: el Pabellón Colombia, nivel 2, stand 532. Allí no hay solo estanterías, sino una geografía viva que le cuenta al país que nuestra región es, ante todo, un centro de pensamiento.

Escribo esto pensando en la tradición, en cómo la literatura es esa casa que habitamos para no sentirnos extranjeros en ninguna parte. Nuestra participación este año no es una simple estadística de presentaciones de nuevos libros; es la reafirmación de que el pensamiento de provincia dejó de ser periférico y hoy es protagonista en la conversación nacional. Ver nuestra producción intelectual compartiendo pasillos con la vanguardia global recuerda que la identidad no es una foto estática, sino un texto que se escribe a diario con la convicción de quienes crean desde el origen.

Pero no todo es presente. Este año la Feria tiene un aroma a centenario y a ruptura. Mientras el país conmemora los cien años de “Suenan timbres”, uno de los libros fundamentales de la poesía colombiana del siglo XX, obra en la que Luis Vidales llevó la modernidad a la poesía colombiana, en nuestro stand honramos una ausencia que se siente como presencia: la de Julio García Herreros Prada. Su memoria flota entre recitales y charlas, recordándonos que la gestión del saber fue, en sus manos, un acto de generosidad con la inteligencia y un cimiento de nuestra institucionalidad cultural.

En este relevo de antorchas celebramos una nueva etapa para la biblioteca departamental con la llegada de Tania Manzano Cabrales, natural de Ocaña, como directora. Su liderazgo no es un salto al vacío, sino una apuesta por la continuidad, la transición y la sostenibilidad. Tres pilares que también sostienen a un buen libro: respeto por lo escrito, audacia para pasar la página y fuerza para perdurar.

Hoy 28 de abril, el auditorio José Asunción Silva se vestirá de Nortesantandereanidad con la presencia del señor gobernador William Villamizar Laguado. Será un paréntesis en el ruido de la capital para hablar de quiénes somos. No es solo un gesto regional, sino la afirmación de que en nuestra tierra la creatividad brota con la misma terquedad que los ríos que atraviesan nuestro mapa.

La FILBo es ese rompecabezas donde memoria y ficción encajan. Los invito a buscar nuestro punto de encuentro. Vayan no solo a comprar papel impreso, sino a encontrarse con una región que escribe, que sostiene sus verdades y que, pese a las dificultades, siempre encuentra en la palabra una forma de renacer. Al final, más que páginas sueltas, somos un departamento que sigue escribiendo.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion  . 

Temas del Día