La Fundación Parque Jaime Duque y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca confirmaron el nacimiento de Cattleya, una nueva cría de cóndor andino que refuerza los esfuerzos de conservación de una especie catalogada en peligro de extinción en el país.
Con este nacimiento, ya son tres los ejemplares nacidos en 2025 dentro del programa de reproducción, luego de que previamente se registraran dos hembras. La nueva cría se integra a las estrategias de repoblación y recuperación de una de las aves emblemáticas de Colombia.
El alumbramiento fue posible gracias a un protocolo científico desarrollado en cuatro fases. La primera contempló un monitoreo de preeclosión durante 60 días. Posteriormente se realizaron ajustes técnicos con control de temperatura y estímulos sonoros. En la tercera etapa, expertos llevaron a cabo una eclosión asistida y, finalmente, el proceso concluyó con cuidados neonatales en criadoras especializadas para garantizar la estabilidad del polluelo.

Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca, destacó que el proceso contó con incubadoras de alta precisión, criadoras digitales con control de humedad y temperatura, monitores de frecuencia cardíaca para huevos, hidrómetros, termómetros especializados y títeres de cóndor, herramientas que permitieron un adecuado desarrollo embrionario bajo estándares científicos.
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Para la ejecución del proyecto se destinó una inversión superior a 428 millones de pesos, recursos que permitieron la adquisición de tecnología especializada y la implementación de estrategias de gobernanza ambiental.
Mientras la Fundación Parque Jaime Duque lideró el componente técnico y científico, desde la incubación hasta la crianza, la CAR concentró sus esfuerzos en el fortalecimiento de capacidades y en procesos de educación ambiental con comunidades e instituciones educativas, con el propósito de promover la apropiación social del conocimiento sobre el cóndor andino y el oso andino.

La llegada de Cattleya representa un nuevo avance en la conservación de la fauna silvestre y ratifica la importancia de las alianzas institucionales para la protección de la biodiversidad. Con este tercer nacimiento, Cundinamarca se consolida como referente nacional en la recuperación de especies emblemáticas.
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