En medio de una rutina laboral cada vez más atravesada por pantallas, mensajes y redes sociales, la Corte Constitucional en Colombia dejó claro que el uso del celular en el trabajo no es un tema que están omitiendo. Si bien, revisar el teléfono ocasionalmente no puede convertirse automáticamente en motivo de que lo despidan, las empresas sí tienen la facultad de sancionar cuando el dispositivo afecta de manera reiterada el rendimiento laboral consecutivamente.
De acuerdo con la Sentencia T690 de 2015, la Corte analizó el caso de un trabajador despedido posterior por usar su celular para consultar sobre el estado de salud de su padre. En ese momento, el alto tribunal consideró que la sanción fue desproporcionada, al tratarse de una situación familiar sumamente urgente.
Puntos clave sobre el celular en el trabajo, según la ley
Por eso, la Corte reiteró que el uso del teléfono en casos excepcionales o de emergencia no puede interpretarse como una falta grave automática o de uso constante. Puesto que genera una distracción constante en las tareas laborales. Bajo el mismo contexto, el panorama cambia cuando el uso del celular es constante, injustificado y termina afectando el cumplimiento del trabajo. En esos casos, las compañías sí pueden iniciar procesos disciplinarios e incluso llegar a un despido, siempre que se respeten las garantías del trabajador.
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Para que estas restricciones sean válidas, las reglas deben estar establecidas previamente y por escrito, ya sea en el contrato laboral, el reglamento interno de trabajo o acuerdos colectivos. Además, las empresas deben aplicar sanciones graduales antes de tomar medidas extremas. Un punto clave, es que la Corte dejó claro que las empresas no pueden imponer estas restricciones de un momento a otro ni sancionar sin previo aviso.
Lo que dice el Código Sustantivo del Trabajo sobre celular en espacios laborales
Las reglas sobre el uso del celular deben estar escritas previamente en documentos como el contrato laboral o el reglamento interno de la empresa, para que los trabajadores sepan exactamente qué está permitido y qué no.
Además, antes de llegar a un despido, el empleador debe hacer llamados de atención o aplicar sanciones progresivas, respetando siempre el debido proceso del trabajador.
El Código Sustantivo del Trabajo, en su artículo 62, contempla el despido por justa causa ante incumplimientos graves, aunque la Corte insiste en que cada situación debe analizarse de manera individual y bajo el debido proceso.
Así, mientras la tecnología sigue ganando espacio dentro de las oficinas, la justicia colombiana busca equilibrar dos escenarios cada vez más difíciles de separar: el derecho de los trabajadores a atender situaciones personales y la necesidad de las empresas de garantizar productividad y cumplimiento laboral.