Anuar Salín Jure Balaguera, pareja de la jueza Heidy Vivian Polanía Franco, hallada muerta el pasado 17 de diciembre en el apartamento donde residía, rompió el silencio frente a los señalamientos en su contra y habló sobre la difícil situación personal que atraviesa. El hombre aseguró desconocer el paradero de su hijo, a quien presuntamente le habrían cambiado el nombre, y afirmó que tampoco sabe dónde fueron sepultados los restos de la abogada.
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Polanía Franco era reconocida por sus sensuales publicaciones en redes sociales y por videos que generaron controversia y derivaron en sanciones disciplinarias.
El bebé prematuro, nacido el 9 de noviembre, fue encontrado en la cama de la habitación principal junto al cadáver de su mamá, en condiciones estables de salud, siendo atendido por personal médico y posteriormente pasó bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en cumplimiento de los tramites de ley.
Tras conocerse la muerte de la jueza de garantías surgieron múltiples interrogantes sobre su muerte. Las autoridades hallaron varias papeletas con una sustancia estupefaciente, aparentemente cocaína, en el apartamento, aunque a la fecha Medicina Legal no ha entregado el dictamen final.
También circularon, en redes sociales, dos audios. En uno de ellos, ella advierte que si algo llegara a ocurrirle ya había un responsable señalado y en otro él le expone sobre un primo quien tendría mucho poder paramilitar, en medio de una discusión.
Jure Balaguera explicó que el menor no había sido registrado al nacer debido a su condición de prematuro y a complicaciones médicas, lo que derivó en inconvenientes que lo alejaron del niño, al ser registrado con un nombre distinto al que él y la jueza habían acordado previamente. Aseguró que el trámite se realizó de manera rápida y sin su consentimiento por parte de la madre de Polanía Franco.
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“El 19 de diciembre, fui a la Notaría Segunda a registrar al niño, pero me informaron que lo iban a registrar en la clínica Medical Duarte. Allí estaba la madre de Vivian y su hermano. Ellos me ignoraron a mí completamente, como si yo no existiera”, dijo.
Aseguró que mientras él y su abogado eran desviados hacia una oficina zonal del ICBF para sostener una reunión administrativa, el niño fue registrado en un trámite que se realizaría de manera rápida y sin su consentimiento.
Posteriormente, el padre del menor interpuso una tutela y dejó constancia de lo ocurrido, argumentando vulneración de sus derechos. El caso fue asignado inicialmente a un juzgado penal, situación que, según él, le generó desconfianza, al considerar que la competencia correspondía a un juzgado de familia.
Indicó que, días antes de su fallecimiento, la jueza le habría manifestado que, tras una discusión familiar, su madre se llevó el documento de nacido vivo del niño, lo que retrasó el trámite. Posteriormente, Polanía Franco habría solicitado una nueva constancia, la cual no fue aceptada por la notaría al momento del registro.
Finalmente, el padre aseguró que, a más de 26 días de los hechos, no ha recibido información clara sobre el paradero actual de su hijo ni ha podido volver a verlo. También afirmó que no ha tenido la oportunidad de despedirse de la jueza fallecida.
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Los audios
Respecto a los audios, Jure Balaguera aceptó que era su voz la que se escuchaba, pero indicó que se había tergiversado el sentido.
“Es un audio a destiempo, porque eso ocurrió inclusive fue en el primer semestre del 2025. Fue en una situación en la que nos encontrábamos en mi apartamento. Tuvimos una discusión de pareja, como cualquier pareja de celos. Yo incluso había tomado trago (…) la verdad, fueron bobadas de mi parte lo que yo me expresé ahí. Sí es mi primo, pero yo si lo he visto dos veces en mi vida ha sido mucho, actualmente él no le debe nada a la justicia y tiene una vida en paz y está tranquilo. Entonces, la verdad, con toda sinceridad, son imprudencias que uno comete. Nosotros posteriormente lo hablamos, nos disculpamos y seguimos adelante”, aseguró.
Al respecto a quién se refería la jueza si a ella algo le pasaba indicó que pudo ser “un trastorno psicótico fue lo que ocurrió ahí. Son episodios, siempre la he amado y la acepté tal como es y la amaré por siempre porque para mí es eterno lo que yo siento por ella”.
Cabe recordar que por su trabajo, la togado contaba con un esquema de seguridad por parte de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
“Por su labor estuvo amenazada, por su rol de juez y por su transparencia y por su honestidad. Ella fue muy firme en sus convicciones, muy radical”, consideró.
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¿Qué pasó?
Jure Balaguera aseguró que, por el momento, no puede ofrecer conclusiones sobre lo ocurrido dentro del apartamento y que ha dejado el caso en manos de las autoridades competentes.
Señaló que cualquier comentario de su parte sería únicamente una suposición, por lo que prefirió mantenerse a la espera de los resultados oficiales, entre ellos el dictamen de Medicina Legal.
Confirmó además que ya fue contactado por la Fiscalía y que ha colaborado con el proceso. Precisó que el sábado 20 de diciembre rindió una declaración libre, durante la cual respondió a las preguntas formuladas por el ente investigador. Afirmó que se encuentra en total disposición de aportar cualquier información adicional que le sea requerida. Hasta el momento, según indicó, permanece a la espera de nuevos requerimientos.
Un llamado
El papá del menor hizo un llamado al ICBF nacional a la Defensoría del Pueblo, Procuraduría, Personería y Superintendencia de Notariado para que tomen cartas en el asunto al ser desconocido -dice- como padre, cuando él estaba presente y era de conocimiento público su relación con la jueza, de lo cual constan fotos y videos en el momento del nacimiento y se ha hecho la prueba particular de ADN.
“Falta que el ICBF tenga todo el procedimiento administrativo correcto, porque ahorita hasta la fecha, yo siento que han sido arbitrarios, que han sido parcializados y que me han negado a mí todo derecho como padre”, concluyó Anuar Salí, quien además ya es padre de una niña de 8 años.
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