La Ley de Insolvencia para personas naturales en Colombia tendrá un impacto clave en 2026, especialmente para pensionados, trabajadores con libranzas y pequeños comerciantes que durante años enfrentaron descuentos automáticos y procesos de cobro sin una salida legal clara. Con la entrada en vigor de la Ley 2445 de 2025, se amplió el acceso a este mecanismo, permitiendo renegociar deudas y recuperar estabilidad financiera.
¿Qué cambia la Ley de Insolvencia para personas naturales en 2026?
El principal cambio introducido por la reforma es la inclusión de sectores que anteriormente estaban excluidos del proceso de insolvencia. Bajo la Ley 1564 de 2012, pensionados y personas con descuentos automáticos no podían acogerse a este mecanismo, aun cuando sus ingresos no alcanzaban para cubrir gastos básicos. La nueva normativa eliminó esta restricción y abrió una alternativa legal para reorganizar compromisos financieros.
Las cifras reflejan el impacto de la reforma. En 2024 se registraron 10.459 personas insolventes; en 2025 la cifra aumentó a 18.743, el mayor incremento histórico. En enero de 2026 se presentaron 1.550 solicitudes, un 28 % más que en el mismo mes del año anterior, según datos recopilados por El Tiempo.
Pensionados y trabajadores con libranza: principales beneficiados
Uno de los mayores beneficios de la Ley de Insolvencia en 2026 es la posibilidad de suspender descuentos automáticos para quienes cuentan con créditos de libranza. Pensionados, docentes, militares y trabajadores del sector público o privado pueden solicitar la suspensión de estos cobros cuando existan otras deudas que afecten su mínimo vital.
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Esta decisión ya no depende de las entidades financieras, sino del empleador o del fondo de pensiones. En caso de que los descuentos continúen pese a la admisión del proceso, estas entidades podrían verse obligadas a devolver el dinero descontado de forma indebida.
Cómo iniciar el trámite de insolvencia financiera paso a paso
El proceso de insolvencia no opera de manera automática ni exige trámites complejos. El solicitante debe demostrar la imposibilidad real de cumplir con sus obligaciones financieras. Para ello, es necesario explicar las causas de la incapacidad de pago, relacionar todas las deudas vigentes, informar los ingresos actuales, detallar los bienes registrados a su nombre y presentar una propuesta de pago acorde con su capacidad financiera.
La solicitud debe presentarse ante un centro de conciliación autorizado o una notaría con conciliadores habilitados en insolvencia, disponibles en cámaras de comercio, consultorios jurídicos universitarios y algunas notarías. Verificar la autorización del lugar es fundamental antes de iniciar el trámite.
Pequeños comerciantes: quiénes pueden acogerse y qué alivios reciben
Los pequeños comerciantes también pueden beneficiarse de la insolvencia en 2026, siempre que no posean bienes superiores a 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, excluyendo la vivienda y el vehículo de uso personal. Este requisito se acredita mediante avalúos del impuesto predial o del vehículo.
Desde la admisión del proceso, es posible frenar cobros, detener embargos e interrumpir demandas judiciales. En el caso de los vehículos, si no han sido inmovilizados, se puede suspender su captura; sin embargo, si la incautación ocurrió antes del inicio del trámite, la devolución no aplica.
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