Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Región
Entre ríos y páramos, Norte de Santander se consolida como gran ‘fábrica de agua’
Riqueza hídrica, abastecimiento y desafíos marcan el presente del agua en Norte de Santander.
Authored by
Image
Daniela-Rayo
Daniela Rayo
Lunes, 23 de Marzo de 2026

En Norte de Santander, el agua no es solo un recurso natural, sino un elemento que define su territorio, su economía y su vida cotidiana, entre ríos, montañas y páramos, el departamento se consolida como una verdadera ‘fábrica natural de agua’, capaz de abastecer a miles de personas y sostener ecosistemas estratégicos en el nororiente colombiano.

En el marco del Día Mundial del Agua, esta riqueza hídrica resalta como un privilegio para la región, pero también como un llamado a la conciencia frente a los desafíos que implica su conservación y gestión sostenible.

Sin embargo, esta abundancia contrasta con los desafíos que enfrenta el recurso hídrico en la actualidad, en un contexto global donde, según la Unesco, más de 2.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura, la necesidad de proteger y gestionar sosteniblemente este recurso se vuelve cada vez más urgente.

 

Dia mundial del Agua 2

Foto: Carlos Ramírez

De la riqueza hídrica a los hogares cucuteños

Norte de Santander cuenta con una compleja y amplia red hidrográfica que lo convierte en una “fábrica natural de agua”.

Según información de Corponor, el departamento posee importantes cuencas como las del Pamplonita, Zulia, Catatumbo, Algodonal, Lebrija Medio, Cáchira, Táchira, Peralonso, La Grita, Sardinata y Chitagá. Esta riqueza natural se traduce en el abastecimiento de agua para ciudades como Cúcuta, donde el recurso llega a los hogares en condiciones aptas para el consumo humano.

De acuerdo con Aguas Kpital Cúcuta, el agua que reciben los usuarios es completamente potable y puede consumirse directamente del grifo, sin necesidad de hervirla o filtrarla, siempre que los tanques de almacenamiento doméstico se mantengan en condiciones adecuadas.

La entidad explica que el sistema de acueducto se abastece principalmente de los ríos Pamplonita y Zulia, fuentes que permiten garantizar la continuidad del servicio en la ciudad, respaldadas por controles permanentes de calidad y seguimiento por parte de las autoridades de salud. Actualmente, el sistema atiende a más de 215.000 usuarios, con un consumo promedio de 13,5 metros cúbicos por hogar, una cifra que evidencia una reducción frente a años anteriores y que refleja avances en el uso eficiente del recurso.


Lea aquí: Julián García Wren, el cucuteño que conquistó las seis maratones más prestigiosas del mundo


En cuanto al costo del servicio, el valor promedio de una factura mensual de acueducto y alcantarillado se sitúa alrededor de 84.600 pesos, aunque este puede variar según el consumo y el estrato socioeconómico. Los estratos 1 y 2 cuentan con subsidios, mientras que los estratos 5 y 6, así como los sectores comerciales e industriales, aportan contribuciones adicionales.

Asimismo, la tarifa está regulada bajo la normativa nacional y su ajuste depende de factores como la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y, principalmente, del consumo registrado por cada usuario, siendo este último el factor que más incide en el valor fi nal de la factura.

Un recurso vital, pero cada vez más presionado

A pesar de la disponibilidad hídrica, expertos coinciden en que el agua es un recurso limitado cuando se analiza desde su calidad. Neydy Aranzales, profesional de gestión ambiental de la Universidad Simón Bolívar sede Cúcuta, advierte que no toda el agua existente en el planeta es apta para el consumo o para sostener la vida.

“El agua es un recurso esencial, pero la contaminación ha deteriorado sus características, reduciendo la cantidad disponible en condiciones óptimas”, explica. En el caso de Norte de Santander, varios factores están afectando directamente la calidad y disponibilidad del recurso, uno de los principales es la falta de sistemas adecuados de tratamiento de aguas residuales, lo que permite que vertimientos lleguen directamente a ríos y quebradas.

A esto se suman los efectos del cambio climático, que han alterado los regímenes de precipitación y han prolongado los periodos de sequía, generando presión sobre las fuentes hídricas.

Otro aspecto crítico es la intervención en ecosistemas estratégicos, especialmente en zonas de páramo como el Páramo de Santurbán y el Almorzadero, fundamentales para la regulación del ciclo del agua y el abastecimiento del recurso en la región.

Estas afectaciones, advierte la experta, ya se están reflejando en la disponibilidad del agua, lo que plantea un escenario de alerta frente a su sostenibilidad.

 

image - 2026-03-21T185743.793.pnFoto: Carlos Ramírez

 

El reto está en la conciencia y el uso responsable

Más allá de la oferta natural, uno de los mayores desafíos está en el uso que se le da al agua en la vida cotidiana, la falta de conciencia sobre su valor y sobre los procesos que permiten su llegada a los hogares ha derivado en prácticas de desperdicio que impactan directamente el recurso.

Dejar llaves abiertas, utilizar grandes cantidades de agua en actividades de limpieza o no reparar fugas son acciones comunes que reflejan un uso ineficiente. Asimismo, muchas de las prácticas domésticas contribuyen a la contaminación del agua, sustancias como aceites, detergentes y productos químicos vertidos en los desagües terminan en los ríos, afectando no solo los ecosistemas, sino también a otras comunidades que dependen de estas fuentes. “El agua no se queda en un solo lugar; fluye, y su contaminación impacta a muchas más personas”, advierte Aranzales.


Lea aquí: Especial | Parecen bebés reales, pero no lo son: así crece el fenómeno reborn en Colombia


Desde Aguas Kpital Cúcuta también se han adelantado acciones para mejorar la eficiencia del sistema, en los últimos años, la empresa ha logrado reducir cerca de 25 puntos porcentuales el agua no contabilizada, mediante el control de fugas, la reposición de redes, la optimización de presiones y el monitoreo constante. Estas acciones han permitido abastecer a una mayor población con una menor producción de agua, optimizando el recurso disponible.

Sin embargo, la entidad insiste en que el compromiso ciudadano es fundamental para sostener estos avances. Reportar fugas, evitar conexiones ilegales, cuidar la infraestructura y hacer un uso racional del agua son prácticas clave para garantizar la continuidad del servicio, asimismo, el pago oportuno de la factura permite mantener la operación del sistema y evitar interrupciones.

A nivel doméstico, se promueve la adopción de hábitos sencillos como reducir el tiempo en la ducha, reutilizar agua para otras actividades y evitar el desperdicio en tareas cotidianas, entendiendo que el cuidado del recurso tiene implicaciones ambientales, sociales y económicas. En el Día Mundial del Agua, el llamado es claro: aunque Norte de Santander cuenta con una riqueza hídrica privilegiada, su conservación no está asegurada.

Proteger el agua implica reconocer su valor, entender su fragilidad y asumir una responsabilidad compartida, porque en un territorio donde el agua es abundante, cuidarla es la única forma de garantizar su permanencia para las futuras generaciones.

 

image - 2026-03-21T184848.658.pngFoto: Carlos Ramírez

“Cuando protegemos el agua, protegemos la vida.” — Sylvia Earle 

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día