Inspección ocular
El jefe de Planeación e Infraestructura, Julián García Torres, señaló que el propietario del lote no contaba con la licencia para el movimiento de tierra, por lo que avanza la inspección ocular para adoptar medidas de choque. “Efectuamos un recorrido por la zona afectada donde los profesionales entregarán un concepto técnico sobre estudios, diseños y presupuestos de las obras necesarias para mitigar la emergencia”.
Un total de 12 familias han sido reubicadas y se ofrece el apoyo psicosocial para reponerse de la catástrofe ocasionada por la intervención de los terrenos, las fallas geológicas y los torrenciales aguaceros de los últimos días. “Necesitamos la colaboración de todos con un granito de arena para remediar la apremiante situación”, recalcó el funcionario.
Una comisión de la Oficina de Gestión de Riesgo y Atención de Desastres integrada por ingenieros estructurales y geólogos levanta el diagnóstico de la zona y elaboran el informe sobre las condiciones del terreno y suministran las recomendaciones.
Lo más probable es la demolición de las habitaciones que amenazan ruina y buscar un sitio para emprender un programa de vivienda de interés social. Existe temor por el desprendimiento de la bancada de la carretera que conduce hacia la zona del Catatumbo.
Sepultado taller de maquinaria agrícola
La excavación en la parte baja con maquinaria pesada desestabilizó taludes en el barrio La Primavera, en la vía que comunica con los corregimientos de San Pablo y El Aserrío, del municipio de Teorama.
El deslizamiento de tierra sepultó el tradicional taller de maquinaria agrícola del finado Hernando Solano, donde los familiares lograron evacuar a la abuela Rosario Guerrero, al tío Ólger Solano, enseres, herramientas y algunos equipos livianos usados para reparar trapiches paneleros.
“La casa de más de 70 años de tradición se desplomó ante la irresponsabilidad de una persona que sin contar, ni siquiera con una licencia de construcción, procede a escarbar la montaña. Además, se requiere mayor control por parte de las autoridades”, manifestó la nieta Laura Juliana Torres Solano.
Esperan una pronta solución, porque la vivienda tenía un valor sentimental. “Se evacuó a tiempo, pero es inconcebible que las autoridades permitan movimientos de tierra de esa naturaleza sin la documentación al día como estudios geológicos, permisos, licencia ambiental y las especificaciones técnicas para la intervención”, recalcó la mujer bastante indignada por la falta de control, pues señala que no ocurre en una apartada vereda sino en pleno casco urbano.