Ayer, los padres de familia que tienen a sus hijos estudiando en la Institución Educativa Misael Pastrana Borrero, pero que viven en territorio venezolano, específicamente en el municipio Pedro María Ureña, habían organizado una manifestación pacífica que saldría desde el Puente Internacional Francisco de Paula Santander hasta llegar a la sede principal del colegio, para exigirle a la Secretaría de Educación Municipal que respondiera por una serie de dificultades que se vienen presentando con respecto al transporte escolar, la falta de administrativos y la demora con el inicio del PAE (Programa de Alimentación Escolar).
Aunque la marcha no se pudo llevar a cabo por las condiciones climáticas, los padres de familia le comentaron a La Opinión que, no es justo que luego de dos semanas de haber iniciado al 100% con las clases presenciales, aún no estén dadas todas las condiciones para el retorno a las aulas.
Los padres de familia indicaron que, todavía no está garantizado el transporte escolar para que sus hijos puedan movilizarse hasta el colegio, situación que les preocupa, pues debido a la crisis económica que viven en Venezuela, la mayoría de las familias no cuentan con los recursos para pagar los pasajes diarios en buseta.
“Muchas madres llevan a sus hijos en las mañanas al colegio y les toca quedarse sentadas afuera esperando a que ellos salgan, porque no tienen plata para estar yendo y viniendo dos o tres veces, todos sabemos que los que vivimos en la frontera, eso es difícil”, dijo Marco Rosales, líder de la Asociación de Padres de Familia.
El acudiente destacó que solo está disponible un bus de una oenegé, pero este es insuficiente para transportar a los 800 niños y jóvenes que estudian en este colegio.
“El autobús debe ir y venir, porque no se los puede llevar a todos, y en medio de eso llegan más de las 6:40 a.m. y los niños no han podido llegar al colegio, o sea llegan perdiendo clases”, mencionó una madre de familia.
Adicional a esto, los padres de familia destacaron que el plantel solo cuenta con dos personas para las jornadas de limpieza, “y eso no nos parece justo, porque el colegio es enorme, se atienden a más de 1.600 estudiantes, entonces necesitamos urgentemente que nos solucionen eso”, mencionó Rosales.
De igual forma, mencionaron que, fueron visitados por los dueños de lo ajeno, pues aprovechando la falta del personal de vigilancia, se robaron todo el menaje del comedor infantil.
“El otro requerimiento que hacemos es la activación del PAE, sentimos que hay mal manejo administrativo y se está desatendiendo un derecho constitucional de todos los niños, porque eso debió garantizarse desde el primer día de clases”, agregó Rosales.
Los padres de familia aseguraron que de no solucionarse estos inconvenientes, sería preferible que los niños continúen en clases virtuales.
Pablo Silva, rector de la institución educativa, espera que lo acordado por la Secretaría de Educación Municipal se cumpla.