Los pedidos de agua potable en tiendas y supermercados, se agotaron más rápido de lo normal. (Foto Reicarmyr Cañizares Chávez / La Opinión)" “En este momento no sabemos qué va a pasar”, expresó Tatiana Dueñas, que además se mostró preocupada porque el sustento de su casa es el negocio de comidas rápidas que tienen en el barrio Bella Vista, y los dos últimos días, no pudo abrir porque al agua ya se le acabó.
La reciente emergencia sanitaria comenzó a golpear con fuerza al sector comercial de la ciudadela La Libertad, por el momento, la gran mayoría no ha suspendido las actividades pero reconocen que no por mucho tiempo les durará la reserva de agua que tienen.
El Mercadito La Libertad, ubicado detrás del parque central, ha sido por muchos años el lugar ideal para que la comunidad de la ciudadela encuentre los alimentos frescos y de primera mano.
El derrame de crudo que se ocasionó el domingo en el río Pamplonita, de inmediato alarmó a los pequeños comerciantes que atienden desde las 5:00 de la mañana sus puestos de venta en el mercado popular.
Por el momento, los habitantes de La Libertad siguen accediendo a los productos que se ofrecen en el mercado, pero los vendedores reconocen que al terminárseles la reserva de agua existente, la situación podría complicárseles notablemente.
“El agua que nos queda es aproximadamente para 2 días, y eso porque teníamos una reserva pequeña en los tanques. En lo que más gastamos agua es en el aseo que tenemos que hacer al final de cada jornada, tenemos que mantener los puestos limpios, sin bacterias”, declaró César Augusto Díaz, presidente de la asociación de comerciantes.
Además del mercado, los propietarios y administradores de los principales locales comerciales de la zona céntrica de la ciudadela, manifestaron su molestia con los lugares donde ubicó Aguas Kpital los puntos de acopio.
Afirmaron haber llamado en repetidas ocasiones a la empresa en busca de posibles soluciones, recibiendo siempre la misma respuesta: por favor diríjase al hidrante ubicado en el Centro Comercial Bolívar, frente a Makro.
Ramón Alcina es propietario de un mini abasto en Bella Vista, donde además atiende una carnicería. Hace tres días no tiene agua en su negocio, y los vecinos del barrio son los que le han abastecido del preciado líquido a punta de baldados.
Las reservas de agua se agotan en La Libertad, y sus habitantes, preocupados esperan obtener una respuesta que les solucione, por lo menos de manera momentánea, su situación pues para muchos es realmente difícil dirigirse hasta el Centro Comercial Bolívar o hasta la glorieta de San Luís, donde están los hidrantes más cercanos.
La emergencia sanitaria del río Pamplonita, ocurrió justo después de los días en que hubo fuertes aguaceros en la ciudad, y para el sector de La Libertad, estos días tuvieron servicio de agua solo en horas de la noche, lo que no permitió que tuvieran los tanques de sus viviendas completamente llenos.
La demanda de agua potable en tiendas y supermercados de la ciudadela se disparó en los últimos días. Muchos tenderos afirman que el pedido que hacían semanalmente de agua en bolsa o botellones, se ha vendido en un día.
