Mostrar que quienes montan en una motocicleta de dos tiempos, de esas que alcanzan mayor velocidad en menor tiempo, no son delincuentes, y quitar el estigma que se teje en torno de quienes las conducen, impulsó al Club 2T Cúcuta a destacar su lado humanitario.
Es así como en dos ruedas llegan a barrios y pueblos de Norte de Santander con ayudas para los más pobres. Antes de salir a carretera alistan las bolsas de mercado con las que buscan alegrarles el día a familias que ni siquiera conocen.
Aunque la mayoría de los miembros son empleados y no devengan enormes sueldos sacan unos pesos de sus ingresos para ayudar a sus semejantes. Para ellos tiene más valor dar un poco de lo que necesitan que regalar de lo que les sobra.
El club está conformado por 52 jóvenes de Atalaya, La Libertad, El Contento, Prados del Este, Los Patios, entre otros sectores. Además de la pasión por las motos comparten la voluntad de ayudar a quienes más lo necesitan.
Con fondos propios y donaciones que consiguen con amigos y conocidos reúnen las ayudas que llevan en sus visitas. Unas veces es mercado, otras pañales, o electrodomésticos, como lo harán este fin de semana en el barrio Panamericano.
Aunque el grupo empezó como una familia de motociclistas que cada 15 días se reunía para viajar por los pueblos del departamento quisieron aportarle algo a los sitios donde llegaban.
“Cuando llegábamos a algún sitio los lugareños nos miraban feo por el ruido que ocasionábamos al entrar, por lo que quisimos darles un detalle por abrirnos sus puertas”, dijo Reinaldo Jaimes, uno de los miembros del club.
Les quedó gustando la labor social y quisieron meterse de lleno a esta actividad en los barrios.
Al igual que cualquier club ellos también tienen sus reglas. Una de ellas es no hacer piruetas en carretera y andar en filas de dos para no ocasionar trancones con su paso.
Los motociclistas también prendieron sus motores para ayudar a los niños con cáncer. Periódicamente recolectan tapas plásticas para donarlas a una de las fundaciones de la ciudad que trabaja con niños que padecen esta enfermedad.
“Estamos recolectando juguetes para llevarles a estos niños y más ayudas para Yhoser, por lo que apelamos al buen corazón de los cucuteños”, dijo Daniel Yela, presidente del club.
El club también han llegado también con su sentido solidario a Salazar, Chinácota, y Bochalema.
“Queremos contagiar con esta actitud a las demás personas y las invitamos a unirse a estas causas sociales”, dijo Yela.
