En el recuerdo quedó la imagen de aquel perro flaco que llegó con una pata partida a buscar refugio en la estación del Policía de San Mateo. Tres años después, Chocolate, como fue bautizado por los policías, se pasea airoso con una pañoleta en el cuello por el patio de la estación.
Hoy, luce mejor, es más sociable, y juega con sus dueños adoptivos, los mismos que ayer reunieron a un grupo de caninos que también fueron rescatados de la calle, para compartir una torta como símbolo del buen trato animal.
La celebración no tuvo nada que envidiarle a una fiesta de cumpleaños cualquiera. Hubo torta, gorros, huesos, regalos y decenas de fotos.
La mayoría de los invitados eran de la casa: Perrano y Princesa, dos perros criollos que fueron adoptados por los uniformados hace 5 años, y Holguín, el más joven de la manada de perros rescatados, quién cumplió dos años en la estación.
Los policías carabineros también se hicieron presentes en la velada contra el abandono animal con Godzilla, Bayron, Lulú, y Coqueta, tres caninos criollos que fueron abandonados en la entrada de la estación de Carabineros hace un año.
Uno de los invitados más esperados fue Tarzán, el perro que conmovió a los cucuteños hace un par de semanas tras haber sido atacado con ácido. Tarzán, quedó bajo la protección de la fundación Adopción Canina Manantial y llegó acompañado de Feliciano, un perro invidente, que también fue dejado en abandono.
“Esta actividad permite sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la tenencia responsable de mascotas. Pudimos ver casos positivos de como le cambia la vida a un animal que es recibido con cariño y amor en un hogar”, dijo Diego Morales, de Adopción Canina.
Por su parte, el coronel Jaime Barrera, comandante de la Policía, resaltó la importancia del buen trato a los animales, y destacó la labor de los uniformados y las instituciones que velan por la protección animal. El coronel invitó a la comunidad a denunciar el maltrato animal.
