Mientras en buena parte del mundo aún se ultimaban los preparativos para despedir el 2025, en otros territorios el calendario ya había dado un giro decisivo. La llegada de un nuevo año volvió a evidenciar cómo los husos horarios marcan ritmos distintos en el planeta y convierten a ciertas regiones en las primeras testigos del cambio de fecha.
Como ocurre cada diciembre, las celebraciones iniciales quedaron registradas en videos que empezaron a circular en redes sociales y plataformas digitales, despertando el interés global por las imágenes de fuegos artificiales, rituales y actos culturales que marcaron el inicio del 2026.
Oceanía marcó el inicio del calendario global 2026
El primer territorio habitado en recibir el Año Nuevo fue Kiritimati, conocida como la Isla de Navidad, en la República de Kiribati. Esta isla del Pacífico volvió a ocupar el centro de la atención internacional al convertirse en el punto inicial de los festejos, un hecho que cada año despierta curiosidad por su ubicación estratégica en la línea internacional de cambio de fecha.
Poco después, Samoa y Tonga se sumaron a la bienvenida del 2026. En ambos países, las celebraciones estuvieron acompañadas de espectáculos de fuegos artificiales y manifestaciones culturales que reflejaron tradiciones locales, con imágenes de cielos iluminados y encuentros multitudinarios que rápidamente se difundieron en distintos países.
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Nueva Zelanda apareció a continuación en la secuencia de celebraciones. En Auckland, una de las primeras grandes ciudades del mundo en entrar al nuevo año, el espectáculo de luces en la Sky Tower volvió a ser el eje central del festejo y marcó oficialmente el inicio de las actividades en ese país.
Asia y Australia iluminaron el cielo en la bienvenida
En Australia, Sídney concentró nuevamente la atención global. Miles de personas se congregaron alrededor del Puente de la Bahía y la Ópera de Sídney para presenciar uno de los shows pirotécnicos más reconocidos del mundo, transmitido en vivo y seguido por audiencias internacionales.
La celebración continuó en otras zonas de la región, como Brisbane, en el estado de Queensland, y Puerto Moresby, capital de Papúa Nueva Guinea, donde las actividades incluyeron rituales y eventos vinculados con la naturaleza, resaltando la relación espiritual y cultural de estas comunidades con su entorno.
Más adelante, el Año Nuevo 2026 llegó a varios países asiáticos. En China, Malasia y Taiwán, ciudades como Hong Kong, Kuala Lumpur y Taipéi recibieron el nuevo calendario con espectáculos de fuegos artificiales que iluminaron el cielo urbano y dejaron imágenes que recorrieron el mundo, confirmando que la llegada del año nuevo es, una vez más, un acontecimiento compartido a escala global.
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