La historia de una mujer que pasó 30 horas atrapada en una habitación tras quedar encerrada por una cerradura defectuosa en Sichuan, China, se viralizado en redes sociales, no solo por el ingenio de la mujer para alertar sobre su situación, también lo ha sido por el acto de valentía que tuvo el repartidor que la salvó.
De acuerdo con el gobierno local fue un repartidor el alertó sobre el estado de la víctima, luego de encontrar una almohada en la calle. Todo pasó gracias a que la mujer escribió, en medio de su desesperación, un mensaje con su sangre sobre la tela que arrojó por la ventana.
Puede leer: ¿Nicolás Maduro huiría de Venezuela por amenazas de Estados Unidos? Esto se sabe
Así rescataron a mujer que quedó atrapada en una habitación en China
De acuerdo con información de medios internacionales, la mujer fue identificada únicamente por su apellido, Zhou, y cuando ocurrió el incidente se encontraba limpiando una casa de huéspedes en la provincia de Sichuan, en China.
Al parecer, cuando entró en una de las habitaciones olvidó su teléfono y, al terminar sus labores, no pudo abrir la puerta desde el interior debido a una cerradura defectuosa. Zhou quedó atrapada en el sexto piso del edificio, sin comida ni acceso a un baño.
El gobierno local explicó que, en su desespero, tras un día y medio intentando escapar del lugar, a Zhou se le ocurrió morderse el dedo y utilizar su sangre para escribir “110 625″ en una almohada que arrojó por la ventana.
Más información: Piden PMU para hacer frente a la crisis de salud en Norte de Santander
Los números que escribió la mujer tenían un significado que el repartidor de comida pudo entender a la primera: el número “110” es el número de emergencias en China y el “625” correspondía a la habitación en la que estaba atrapada.
Cuando Zhang Kun —el repartidor— vio el mensaje decidió acudir inmediatamente a la policía. “Tenía miedo, pero cuando vi el número ’110′ en la almohada, entendí que tal vez se trataba de una petición de ayuda”, declaró Zhang en un comunicado oficial.Zhang recibió 3.000 yuanes (420 dólares) de las autoridades de Leshan por su papel en el rescate.
La policía atendió a su llamado y al llegar terminaron derribando la puerta para liberar a Zhou de su prisión temporal.
En videos difundidos por los medios locales se pudo ver agradeciendo a los agentes: “Entré allí ayer por la mañana, y ahora ya pasó un día y una noche”, contó a la prensa.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion.