Era su sueño desde niño y una de las facetas poco conocidas de Yeison Jiménez, el querido cantante de música popular fallecido el pasado 10 de enero en un accidente aéreo en Paipa, Boyacá, y que ha conmocionado a toda Colombia.
Se trataba de La Cumbre, un criadero de caballos de paso fino colombiano, uno de los proyectos más significativos del artista que no estaba ligado a la industria musical, sino al mundo equino. Allí el cantante popular se refugia entre sementales y yeguas, dejando atrás su atuendo de artista
“La Cumbre” está ubicado en la zona rural de Fusagasugá, en Cundinamarca. Este lugar no solo representaba una inversión económica, sino también un espacio profundamente ligado a su historia personal y a su deseo de mantener una vida más reservada lejos de los reflectores.
La Cumbre: Cómo es el criadero más preciado del cantante Yeison Jiménez
El criadero cuenta con 12 pesebreras y alberga caballos, yeguas y potrillos entrenados en distintas modalidades del paso fino colombiano.
En el lugar se desarrollan procesos de cuidado, entrenamiento y preparación para competencias, bajo la supervisión de personal especializado en el manejo equino.
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De proyecto personal de Yeison Jiménez a referente ganadero
Aunque en sus inicios La Cumbre no nació con un enfoque comercial, con el paso del tiempo se consolidó como un proyecto ganadero formal, reconocido dentro del circuito ecuestre nacional. El criadero comenzó a ganar prestigio por la calidad de sus ejemplares y por el manejo técnico aplicado en su entrenamiento y cuidado.
El predio es cerrado y de acceso controlado, y dispone de áreas de entrenamiento, picadero, zonas de descanso para los animales, además de una vivienda privada que el artista utilizaba en temporadas en las que no tenía presentaciones, antes de su fatal deceso en un accidente de avión.
La Cumbre es administrada de manera permanente y mantiene rutinas estrictas de cuidado veterinario, alimentación y manejo, ajustadas a los estándares del sector equino colombiano. Estas prácticas han sido clave para sostener el valor del criadero y su reconocimiento dentro del ámbito ganadero.
El proyecto incluso dio origen a una marca asociada al nombre del criadero, visible en productos promocionales que Yeison Jiménez solía usar en conciertos y apariciones públicas, integrando así su pasión personal con su imagen artística.
Un refugio de Yeison Jiménez lejos de la fama
En distintas entrevistas, Yeison Jiménez explicó que La Cumbre era la materialización de un sueño de infancia y una forma de equilibrar la exposición pública con una vida más tranquila y reservada.
Hoy, ese legado queda como parte de la herencia del cantante, reflejando una faceta poco conocida de su vida, marcada por el trabajo, la inversión y el amor por el caballo criollo colombiano.
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