El contralor municipal, Pedro Durán Barajas, advirtió sobre la necesidad de adoptar medidas para mantener el equilibrio de las finanzas de Cúcuta. Señaló que las múltiples necesidades de la ciudad han llevado a la actual administración a recurrir al crédito para cumplir el plan de desarrollo.
El jefe del ente de control fiscal planteó abrir un debate con la comunidad, los gremios y la Alcaldía para revisar el estado de las finanzas locales: nivel de endeudamiento, ingresos y proyecciones tributarias. El propósito, dijo, es que los ciudadanos conozcan hacia dónde deben orientarse los esfuerzos.
Indicó que la administración ejecuta un plan de obras públicas centrado en la recuperación de vías y, próximamente, de parques, financiado con recursos de crédito. Recordó que el uso del endeudamiento para obras, incluidas las de carácter corriente como la pavimentación, no es nuevo en el municipio.
“Históricamente nuestras finanzas han sido débiles y el crédito ha sido una de las pocas opciones para desarrollar infraestructura. Muchas ciudades se endeudan para financiar proyectos de este tipo, y eso no es un problema en sí mismo”, explicó.
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No obstante, advirtió que el riesgo está en la sostenibilidad de la deuda. “Si crece de manera significativa y no se actúa a tiempo, los ingresos del municipio podrían no ser suficientes para atenderla. La ciudad ya ha vivido una situación similar y sabemos sus costos”, afirmó.
El Contralor se refirió a lo ocurrido durante la administración de la alcaldesa María Eugenia Riascos (2008-2011), cuando el municipio no contó con ingresos suficientes para responder por obligaciones adquiridas en el periodo anterior, bajo el mandato de Ramiro Suárez. Esa situación derivó en una intervención del Ministerio de Hacienda, con medidas de austeridad que limitaron la inversión por varios años.
Ese proceso, conocido como Plan de Desempeño, es el que —según Durán— debe evitarse.
De acuerdo con reportes de la Secretaría de Hacienda y el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2034, en marzo de 2026 la deuda del municipio rondaba los 350.000 millones de pesos. De ese total, cerca de 160.000 millones corresponden a obligaciones heredadas de la administración anterior de Jairo Yáñez, mientras que el resto proviene de créditos autorizados recientemente por el Concejo para financiar obras.