En Los Alpes, ruegan para que no se enfermen. Desde hace dos años, el puesto de salud que tenían a unos cuantos minutos de sus casas cerró sus puertas y desde entonces tienen que trasladarse a otros barrios para recibir atención médica.
La estructura comenzó a presentar deficiencias y se convirtió en un peligro para la comunidad. Esa fue la razón que le expresaron a la comunidad, que pedía explicaciones del cierre.
Katherine Calabro, gerente de Imsalud, dijo que en estos momentos no hay plan de recuperación, porque el sitio no es apto para funcionar.
La comunidad expresa su preocupación, pues si es un peligro, ¿por qué aún permanece en pie? Los efectos del tiempo ya le pasan factura y las grietas se hacen más evidentes.
Calabro dijo que se tienen que evaluar los costos de una posible demolición, pero que mientras esto sucede, se mantendrá un vigilante en la estructura para evitar que esta sea invadida o desvalijada.
Sin embargo en el lugar no permanece ningún mueble, pues lo que había fue trasladado.
Calabro dijo que a Imsalud le corresponde la prestación del servicio, pero que primero se deben garantizar las condiciones óptimas del sitio donde se esté el servicio y que por eso aunque la comunidad manifieste si malestar deben dirigirse a otros puestos de salud como son los ubicados en la Loma de Bolívar o Virgilio Barco.
“En este puesto de salud atendían a los habitantes del Tesoro, La Victoria y 28 de Febrero, entre otros barrios. Ahora, todos van a la otra IPS, que se llena y nos toca esperar”, manifestó Mariela León, habitantes del sector.
Además, señaló que trasladarse a pie les implica un viaje de una hora, mientras en buseta son 20 minutos, por el recorrido que hace.
En este abandonado puesto de salud tenían los servicios de consulta externa, promoción y prevención, vacunación, citologías y odontología.
Por ahora, la esperanza de volver a tener un puesto de salud en el barrio ha desaparecido, pues la infraestructura no se presta para continuar llevando atención médica al sector.
