Salir de viaje siempre es un buen plan, y se convierte en uno mucho mejor si se trata de una aventura en la que se comparte tiempo junto con tu mascota. Sin embargo, trasladar perros o gatos implica una gran responsabilidad, principalmente por el bienestar y la seguridad del animal como así también de los ocupantes del vehículo.
23Seguro te ofrece distintas recomendaciones para que las tengas en cuenta a la hora de planificar tu próximo viaje junto a tu mascota de una forma segura.
¿Existe algún riesgo al trasladar a mi perro o gato en el carro?
Aunque salir de viaje con una mascota es algo muy divertido para quienes aman los animales, viajar con tu perro o gato en el auto puede ser riesgoso, pues por su comportamiento los animales podrían provocar una distracción para quien maneja. Además, si el perro no está correctamente sujetado, al moverse por el asiento trasero podría dificultar la visibilidad y aumentar así las probabilidades de que ocurra un accidente.
Es importante que las mascotas estén siempre atadas, no solo para evitar que se desplacen y comprometan la estabilidad del vehículo sino también para protección del animal. Ante una frenada brusca a altas velocidades el animal, por más chico o liviano que sea, multiplica su masa convirtiéndose en un proyectil y en caso de impacto no solo podría lastimarse sino también herir a los ocupantes del carro.
¿Qué medidas de seguridad debo implementar para cuidar al animal y a los ocupantes del auto?
Es importante llevar siempre atada a tu mascota y con doble correa. Los animales nunca deben estar sueltos o en brazos de una persona por más que su tamaño sea pequeño. En las tiendas para perros, por ejemplo, se venden cinturones especiales para los viajes en ruta de forma segura.
En el caso de los perros, los conductores también pueden optar por colocarle al animal un arnés acolchado que le permite al can tener cierta movilidad en el asiento y ante una frenada brusca o un accidente, el arnés sujeta el cuerpo del perro al asiento trasero, ya que van enganchados a los ganchos Isofix, los mismos que se utilizan para los canastos de los bebés.
Otra opción, para aquellos que circulan en vehículos que cuentan con un baúl abierto, es poner una red o una reja firme. Así, el perro viaja en el baúl moviéndose libremente, aunque el manejo debe ser sumamente cuidadoso, ya que en caso de siniestro el animal podría sufrir algún accidente.
Otra forma muy segura de trasladar a un perro en auto es en una cesta de transporte, o un canil en el asiento trasero. Esta cesta debe ir puesta de forma perpendicular al sentido de circulación y suele ser muy útil para los gatos o animales pequeños.
Es importante cumplir con lo que indican las normas de tránsito para el traslado de animales para evitar que las mascotas se conviertan en un elemento de peligro en el interior del carro.