Un criminal de contextura delgada, camiseta blanca, bluyín negro y tenis del mismo color, que cubría su rostro con un casco oscuro, iba a bordo de una Suzuki GN negra. Demostrando agilidad y experiencia, desenfundó una pistola en pleno movimiento mientras se detenía al costado derecho de Andrés.
Lo apuntó directo a la cabeza, mientras bajó de su moto y le pedía las pertenencias al joven, al lanzar su mano sobre un canguro que portaba la víctima, quien se bajó de su moto también y trató de quitarle el arma al bandido, lo que provocó que le dispararan en la pierna derecha.
El joven dejó caer la moto y dando saltos entró a su casa, mientras el criminal no tuvo más remedio que irse sin el botín que tanto anhelaba.
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