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Economía
El Niño amenaza a Norte de Santander y al país, ¿cuáles sectores de la economía afectaría?
Un informe de BBVA Research Colombia advierte el fuerte impacto de El Niño.
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Leonardo Oliveros
Leonardo Favio Oliveros
Lunes, 11 de Mayo de 2026

Norte de Santander, como parte de la región Andina, será una de las zonas que sufrirá en mayor proporción los efectos de El Niño, que podría presentarse próximamente en Colombia.

Un informe elaborado por la economista de BBVA Research Colombia, Mariana Quinche Bustamante, reveló que el fenómeno, con una probabilidad del 90% de consolidarse hacia septiembre de 2026, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), implicaría sequías y mayores temperaturas. 


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La experta señaló que este choque climático afectaría la oferta de alimentos y elevaría los costos de generación eléctrica, generando presiones inflacionarias transitorias.

“No obstante, su impacto dependerá de la intensidad que alcance, sobre la cual aún existe incertidumbre. De acuerdo con la NOAA, la probabilidad de que el evento sea moderado es del 80%, mientras que la de que sea fuerte o muy fuerte es  del 50% y 25%, respectivamente”, agregó la experta. 

Para Quinche, el panorama sugiere un riesgo relevante de que se materialice un fenómeno de El Niño fuerte, con impactos significativos sobre la economía colombiana, principalmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, aunque en esta última los efectos suelen ser menos intensos.

La economista recordó que estos períodos de sequía tienden a generar de manera transitoria presiones en los precios de bienes y servicios, especialmente de los alimentos.


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“Los episodios más intensos -correspondientes a fenómenos de El Niño muy fuertes- han estado asociados a incrementos significativos tanto en la inflación total como en la de alimentos. En el evento de 1997-1998, la inflación total pasó de 18,6% en mayo de 1997 a 20,7% en mayo de 1998, mientras que la de alimentos aumentó de 15% a 29,7%”, detalló la investigación. 

De igual manera, durante El Niño de 2014-2016, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) total se incrementó de 3,3% en octubre de 2014 a 7,9% en abril de 2016; mientras que la de alimentos, de 4,7% a 14,9%. 

“Las presiones sobre la inflación de alimentos suelen materializarse con rezago, incluso después de finalizado el evento. En otros episodios menos intensos -fenómenos de El Niño moderados o fuertes- también se observan presiones al alza sobre la inflación, aunque de menor magnitud”, apuntó Mariana Quinche.


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Sectores que serían más afectados

  • Agropecuario. Las sequías y las altas temperaturas implican menores rendimientos agrícolas y, en el caso de la ganadería, una reducción en la disponibilidad de pastos y agua. Esto se traduce en una menor oferta de alimentos, especialmente perecederos, lo que podría generar presiones al alza en la inflación de alimentos durante la segunda mitad del año. Entre los cultivos más vulnerables se encuentran fique, yuca, palma, cebada, arroz, papa, maíz, algodón, caña panelera, plátano, cacao y frijol, así como la producción de leche.
  • Energía. En Colombia, alrededor del 66% de la generación de energía proviene de fuentes hídricas. En escenarios de sequía, los niveles de los embalses tienden a disminuir, lo que obliga a recurrir a generación térmica, que es más costosa. En consecuencia, los precios de la energía en bolsa tienden a incrementarse. A esto se suma un riesgo adicional: la mayor demanda de generación térmica podría requerir mayores importaciones de gas, en un contexto en el que la capacidad de regasificación del país es limitada, lo que podría ejercer presiones adicionales sobre los precios de la energía en bolsa.

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  • Agua. Las sequías reducen los niveles de los ríos y los embalses, lo que puede generar escasez de agua tanto para uso doméstico como para actividades productivas. Esto puede derivar en racionamientos y restricciones en el suministro, con efectos sobre los hogares y la actividad económica.

  • Industrias intensivas en energía y en gas. El encarecimiento de la energía en bolsa eleva los costos de producción en sectores intensivos en energía, como cemento, siderurgia, químicos, refinación y minería. Esto podría traducirse en una transmisión de mayores costos al consumidor final a través de precios más altos, generando presiones inflacionarias. Adicionalmente, en un contexto de disponibilidad limitada de gas, una mayor demanda de este insumo para la generación térmica podría reducir su disponibilidad para el sector industrial, afectando la producción en industrias intensivas en su uso y generando presiones adicionales sobre los precios.
  • Transporte. En un contexto de disponibilidad limitada de gas, una mayor demanda de este insumo para la generación térmica podría reducir su disponibilidad para el sector transporte, afectando la operación de los segmentos que dependen de este combustible y generando presiones sobre los precios.
  • Salud. Las altas temperaturas y la escasez del agua, que obliga a la población a almacenarla en sus hogares, favorecen la proliferación de mosquitos, lo que incrementa el riesgo de enfermedades como el dengue y la malaria.

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