En la tarde de este lunes se habilitó el flujo vehicular en algunos tramos del Viaducto Brisas del Pamplonita, antes conocido como el proyecto Cuatro Vientos, y se reactivó la movilidad para las más de 350.000 personas que habitan el barrio La Libertad y zonas aledañas.
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¿Pero están realmente en condiciones aptas las vías de La Libertad para recibir el tráfico diario de la ciudad?
Raúl Quintero, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC), señaló que, aunque han sido muchas las gestiones adelantadas para lograr una intervención en sus vías principales, “han hecho caso omiso las distintas administraciones municipales”.
En especial, la calle 18 entre avenidas 10 y 11 es la más crítica, que en otro tiempo fue una de las más concurridas por ser conexión directa con el barrio San Luis.
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En el 2010, relata la comunidad que fueron seleccionados por parte de una anterior administración departamental para el arreglo de la vía, pero, luego de un estudio técnico, por la falta de un tubo madre para abastecer de agua potable a las viviendas, se canceló hasta la instalación del ducto.
“Logramos el trabajo, pero, con los aguaceros, se dañó. Desde entonces llevamos solicitando a Aguas Kpital el cambio de tuberías, para que la administración nos pueda pavimentar. La comunidad es la que sufre, ya vamos para doce años y nadie nos ha cumplido”, manifestó Quintero.
Con el estado obsoleto de la red de tuberías, instalada por la misma comunidad cuando el barrio recién comenzaba, hace al menos 50 años, el agua se filtra constantemente y aumenta los cráteres.
Aunque con la reciente apertura del Viaducto Brisas del Pamplonita se pavimentaron las calles más cercanas, la comunidad sigue viendo con preocupación el arraigado deterioro de sus demás vías.
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“Tenemos zonas donde, sin exagerar, han hecho más de 50 reparaciones; vienen, rompen, parchan a medias, se van y, al poco tiempo, vuelven a dañarse, porque son tan viejas que la basura que trae el agua ahí mismo se represa y las revienta”, dijo Quintero.
En esta misma vía, el riesgo que representa la calle 18 se manifiesta de diferentes maneras: el agua se filtra, un canal de aguas negras se rebosa, no todo tipo de vehículos pueden cruzar, hay restos de una palmera talada y grandes cantidades de maleza han crecido en los hoyos.
“Aquí mismo hay una entrada a un canal que da salida a otro punto de La Libertad. Cuando la Policía persigue a un delincuente, los traen correteados hasta aquí, pero una vez entran no hay nada más que puedan hacer”, agregó el líder comunal.