Los problemas
Relatan habitantes que Torcoroma era un barrio muy tranquilo hasta hace un par de años. La paz de sus hogares se extendía hasta las calles y les generaba tranquilidad. Ahora, se quebrantó la calma por completo.
El incremento de diferentes actos delictivos de todo tipo transformó el pacífico ambiente a uno más oscuro e inseguro, que no es ajeno a la situación que viven otros barrios de la ciudad.
Robos, atracos a mano armada y otras problemáticas son el día a día. La comunidad se siente desprotegida, a tal punto que algunos vecinos se han visto obligados a instalar cámaras de seguridad en sus residencias.
“Lastimosamente no es suficiente. Ni con eso se ha logrado nada. A cualquier hora, de día o de noche, los delincuentes hacen sus fechorías”, mencionó un habitante.
El consumo de alucinógenos en los diferentes parques es la situación que más los aqueja. Sobre todo, los perturba. Aseguran que la mayoría de los consumidores son menores de edad que se trasladan de otros barrios y duran hasta altas horas de la noche en las periferias del parque y los callejones, sumidos en un espectáculo de sobredosis que les provoca escalofríos.
Y con ellos apoderados de los diferentes parques, ya los niños no tienen lugar para jugar, compartir con sus padres, ni las personas a dónde ir en busca de aire fresco. Como consecuencia, se encuentran en deterioro y con la necesidad de una urgente inversión, que desde hace años no sucede.
Ante esto, la Policía Metropolitana de Cúcuta y Sergio Martínez, secretario de Seguridad Ciudadana, han implementado dos consejos de seguridad en el barrio, donde la comunidad ha expuesto las diferentes situaciones que los aquejan.
“Han ayudado a disminuir el ambiente de peligrosidad, porque se crea la confianza de que la Policía está aquí y está de nuestro lado”, expuso García.