A las 6 de la tarde, la oscuridad reinaba en Brisas de Paz y Futuro. No todas las casas tenían energía eléctrica, pero no había alumbrado público.
De pronto, en la parte alta del cerro, un destello de fuego cambió el oscuro panorama. Con una mezcla de cuentos, leyendas, cine, y fogata, la Biblioxpress llegó hasta el asentamiento ubicado a un costado del Anillo Vial Occidental para promover la lectura.
Era la primera vez que los niños se reunían en la noche, y llegaron atraídos por la fogata, y la curiosidad que les causaron los visitantes literarios.
No hubo necesidad de hacer publicidad sobre la Lunada Literaria. En cuestión de minutos, decenas de niños y adultos se sentaron en el arcilloso suelo.
“A mi me gustó escuchar la leyenda de La Llorona y La Gritona, y no me asusté”, dice el pequeño Anderson Plata, 8 años.
Durante cerca de tres horas las familias escucharon atentas mitos y leyendas colombianas de la voz de los promotores de lectura de la Red Municipal de Bibliotecas.
Los niños estuvieron atentos a las narraciones y preguntaban emocionados por los personajes míticos.
“Y ¿donde vive la Patasola?, y ¿ella se aparece en las fogatas?”, preguntaban los más pequeños.
La lectura solo fue el abre bocas de la actividad. Las familias también disfrutaron de una película bajo la luz de la luna.
El teatro Bambalina Colorada sirvió de sala de cine. Niños y adultos se sentaron en las desbaratadas bancas, e incluso hubo quienes llevaron cojines para estar más cómodos en el destapado terreno.
“Me gustó ir a cine en mi barrio. Ojalá que vuelva la Biblioexpress por acá para ver una película de nuevo en pantalla grande”, dijo emocionado Cristian, 7 años.
Francia Giraldo, participante, resaltó la importancia de estos espacios culturales en los barrios pobres con el fin de unir a las familias en torno a la lectura y sacarlos de la rutina.
Según la Red Municipal esta actividad, que también ha llegado a La Pastora y Belén, busca habilitar nuevos espacios de encuentro entre las familias, mediante distintas expresiones de del arte y la cultura.
“En estos encuentros la comunidad descubre otras opciones de vida, conoce producciones de distintos escritores nacionales e internacional, disfruta las creaciones de artistas locales, y reconoce sus tradiciones y costumbres”, explicó Deyanira Capacho, coordinadora de la Red.
Esta iniciativa surgió del Proyecto Uso y apropiación del Ministerio de Cultura, que se desarrolla en las bibliotecas públicas de la ciudad.
