Dos piedras son porterías y un lote baldío la cancha de microfútbol de José Bernal. Allí en medio de risas y juegos, 150 niños sueñan con poder entrenar en una cancha con arcos de verdad.
Pese a que la Fundación Amigos del Niño se convirtió en el hada madrina de los niños pobres de este sector, y llegó con meriendas y actividades deportivas y ecológicas al barrio, no ha podido gestionar los anhelados arcos.
“Los niños están a gusto con los entrenos y son bastante sobresalientes en el deporte, pero no contamos con un escenario óptimo. Su mayor sueño es tener los arcos”, explicó Luis Gutiérrez, miembro de la fundación.
Con ayudas de particulares la fundación ha logrado consolidar su trabajo en la comuna 7. En un lote baldío hace sus actividades, que incluyen talleres de formación a las familias.
Una casa arrendada les sirve de comedor a los niños de lunes a viernes. Después de la merienda salen a regar las plantas frutales que sembraron alrededor de la rústica cancha.
“Necesitamos más amigos de los niños que se unan a esta causa”, dijo Gutiérrez. Los interesados en hacer parte de este proyecto pueden contactarse al 3114562099.