En Cúcuta 75 y la Primera Etapa de Atalaya la comunidad no aguanta más tener un teatro inservible frente a sus viviendas. Lejos de ser un sitio de recreación y esparcimiento, la estructura se convirtió en pesadilla colectiva.
La situación hizo que los vecinos unieran esfuerzos y convocaran a una reunión para exponer sus peticiones, quejas e inquietudes relacionadas con la abandonada estructura.
Aunque los líderes comunales le extendieron la invitación a la Secretaría de Cultura Municipal, para que rindiera cuentas sobre este espacio, y a la Policía Metropolitana, para poner sobre la mesa los problemas de inseguridad de la zona, solo la Policía asistió.
En las afueras del olvidado escenario, los vecinos iniciaron su propia presentación.
“Este teatro solo ha servido para enterrar recursos públicos y servir de guarida a ladrones y viciosos”, dijo Pascual Guerrero, líder comunal.
Al igual que el resto de vecinos, Guerrero dice no entender cómo en 2014 la Alcaldía invirtió 80 millones de pesos para recuperar el teatro, que hoy es alojamiento de los habitantes de la calle.
En medio de hojas secas, basuras de todo tipo, trapos viejos y colchonetas en la sala del cinema y los compartimientos aledaños, quedan algunos rezagos de la inversión hecha.
“Exigimos la recuperación de este espacio a la Alcaldía y la recuperación de la tranquilidad y la seguridad del barrio a la Policía”, dijo Luis Pineda, presidente de junta.
A principios del año, el secretario de Cultura Municipal, José del Carmen Ortiz, habló sobre la posibilidad de rehabilitar el teatro tras una nueva inversión, sin embargo aún no ha visitado el lugar.
Pineda asegura que los niños dejaron de frecuentar el parque contiguo al teatro por la presencia de consumidores de drogas y vándalos.
“Estamos perdiendo nuestros espacios públicos y no vamos a permitir que esto siga sucediendo”, indicó Pineda.
Luego del encuentro comunal, vecinos y Policía se comprometieron a unir esfuerzos para realizar este sábado una jornada de limpieza y embellecimiento de las zonas aledañas al teatro. Como no tienen las llaves del cinema, no podrán entrar a asearlo.
“Esperamos que la Secretaría de Cultura se una a esta causa y podamos rescatar el teatro, patrimonio cultural de la ciudadela”, dijo el vecino Efraín López.
Pedro Ureña, rector del Colegio Manuel Briceño Jáuregui Fe y Alegría, institución que colinda con el teatro, también se unió a la iniciativa.
“Además de la jornada de limpieza, vamos a reforzar la presencia policial, para detectar y desmantelar las ventas de drogas en esta zona”, aseguró el mayor Gustavo González, comandante del segundo distrito de la Policía Atalaya.
La Opinión
