Un mes después de haber cumplido 15 años, Deisy Juliana Rodríguez cumplió el sueño de bailar el vals con un pomposo vestido, soplar 15 velas, hacer un brindis, y que su mamá le hiciera el tradicional cambio de zapatillas.
El día de su cumpleaños no hubo torta ni celebración. La falta de recursos económicos le impidieron cumplir su sueño ese día. Para Rodríguez ese 20 de septiembre fue un día más.
Sin embargo, gracias al esfuerzo de directivos, docentes y padres de familia del Colegio Cristo Obrero, Rodríguez y 11 quinceañeras más que no pudieron celebrar su cumpleaños tuvieron su fiesta primaveral.
Rodrigo Rivas, rector del colegio dijo que desde hace una década la comunidad estudiantil reúne recursos para celebrarles una fiesta a las niñas que cumple 15 años durante el año escolar, actividad que bautizaron como el Día Rosado.
Cada niña puede llevar a sus familiares y disfrutar de serenata, vals, una misa, y un compartir escolar.
“Me siento muy contenta por esta oportunidad. Mi niña soñaba con ponerse un vestido bien bonito y bailar el vals, y yo no pude cumplirle, pero el colegio nos ayudó a ser posible sus sueño”, dijo conmovida Francelina Rangel, madre de Rodríguez.