Las 19 nuevas casetas de El Natilán, construidas por el Área Metropolitana para reemplazar las antiguas estructuras metálicas que invaden el espacio público en la Primera Etapa de Atalaya siguen vacías.
Al frente, los vendedores que por más de 30 años han ocupado este lugar con sus puestos de venta de comidas rápidas, se niegan a hacer el cambio de local hasta que las adecuaciones estén completas, lo que ha generado un nuevo retraso en las obras de remodelación y adecuación del Paseo Rojo y Negro.
Óscar Gerardino, secretario de Gobierno, dijo que dichas adecuaciones son “pequeñas”, sin embargo, no dio una fecha exacta para la entrega de las casetas y la recuperación del espacio público.
“Ya estamos próximos. La disponibilidad presupuestal ya salió, esa era la demora para poder empezar con las adecuaciones de uno o dos baños y una cubierta en las estructuras de cemento. Cuando hagamos eso, los vendedores se pueden pasar a esos locales”, dijo Gerardino.
Una vez se haga la reubicación, se retirarán las casetas metálicas y se continuará con el tramo pendiente del Paseo Rojo y Negro.
La Opinión